Tres entrerrianos cruzaron medio continente en bici para alentar a la Selección en el Mundial 2026
Salieron de Gualeguaychú en agosto de 2025 y, tras diez meses de ruta, llegaron a Kansas City después de recorrer 17 países. Dejaron trabajo, casa y afectos para cumplir un sueño que parecía una locura.
Para muchos, seguir a la Selección Argentina es cuestión de organizarse, ahorrar y sacar un pasaje. Para Miguel Silio, Yamandú Martínez y Vicente Conculini fue mucho más que eso: se mandaron a la ruta en bicicleta y recorrieron casi 17 mil kilómetros durante diez meses. La meta era una sola, llegar a tiempo para estar cerca de la Albiceleste en el Mundial 2026. Y lo lograron con una épica de esas que hacen ruido en cualquier rincón del país.
La aventura arrancó el 16 de agosto de 2025 en Gualeguaychú, entre abrazos, banderas y una despedida cargada de emoción. Desde ahí, la travesía los llevó por 17 países: Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Belice, México y, al final, Estados Unidos. En el camino durmieron en carpas, iglesias, clubes, escuelas, playas y también en casas de familias que les dieron una mano cuando más lo necesitaban.
El recorrido no fue ningún paseo. Pedalearon a 4.800 metros de altura en Bolivia y Perú, aguantaron más de 40 grados en el Chaco paraguayo y hasta soportaron heladas bajo cero en el Salar de Uyuni. Encima, en Ecuador y Colombia vivieron momentos de incertidumbre por hechos de violencia que los obligaron a extremar cuidados y, en algunos tramos, a salir de ciertas zonas. La ruta les fue poniendo pruebas durísimas, una detrás de la otra.
Pero el golpe más fuerte también vino por el lado personal. Yamandú dejó atrás un trabajo de 26 años y reconoció que la travesía también le costó su relación de pareja. Aun así, ninguno aflojó. "La verdad estamos muy felices de haber podido llegar a cumplir con nuestro objetivo", resumió, con la mezcla justa de alivio y orgullo después de semejante paliza emocional y física.
El sueño deportivo tuvo además un costo económico enorme. "Ya hemos asumido el compromiso económico pero nos está sobrepasando", admitió Yamandú, dejando en claro que sostener una experiencia así durante casi un año no fue nada fácil. La recompensa apareció el 2 de junio, cuando entraron a Kansas City con las bicis cargadas de historias, mates, banderas y un banderazo que les hizo sentir que todo había valido la pena. Después llegaron los reconocimientos, el saludo de Claudio Tapia, Lionel Scaloni y el cuerpo técnico, además de un café compartido con Manu Ginóbili en San Antonio y un homenaje de Sporting Kansas City. Pero, más allá de las fotos y los aplausos, el verdadero premio estuvo en el camino: en la gente que los ayudó, en los paisajes atravesados y en la locura hermosa de pedalear 17 mil kilómetros por amor a la camiseta.