La fiscalía espera el testimonio clave para avanzar en el ataque a los Tornello
A más de dos semanas de la balacera en Villa El Pino, los investigadores aguardan poder escuchar a Javier y Jesús Tornello. Sus declaraciones podrían ser decisivas para reconstruir lo que pasó aquella noche.
La investigación por el ataque armado en Villa El Pino sigue en marcha y, por ahora, no hay detenidos ni sospechosos identificados. El hecho, ocurrido a fines de mayo en Trinidad, dejó a la zona sacudida y a la Justicia buscando piezas que todavía no terminan de encajar. En ese escenario, la fiscalía mantiene varias líneas abiertas para tratar de dar con los autores de la emboscada.
Una de las medidas que más expectativa genera es la declaración de los dos hermanos heridos, Javier Tornello y Jesús Tornello. Hasta el momento, el estado de salud de ambos había frenado ese paso, que los investigadores consideran central para ordenar la secuencia de los disparos y entender qué pasó realmente. La idea es que sus versiones aporten datos finos y ayuden a reconstruir el episodio con mayor precisión.
Mientras tanto, los pesquisas siguen sumando elementos al expediente con relevamientos en la zona, toma de testimonios, análisis de cámaras y otras medidas ordenadas en la causa. Todo apunta a juntar evidencia suficiente para acercarse a los responsables de un hecho que generó fuerte conmoción entre los vecinos. La tarea no es sencilla, pero en Tribunales saben que cada detalle puede marcar la diferencia.
La situación más delicada es la de Javier Tornello, de 28 años, que continúa en tratamiento por una grave lesión provocada por un disparo. Su recuperación demanda la atención de distintas especialidades médicas por las secuelas que le dejó la herida. En cambio, Jesús Tornello ya fue dado de alta y sigue la recuperación en su casa, con controles periódicos por la lesión abdominal que sufrió. El ataque ocurrió el 27 de mayo, en cercanías de Pueyrredón y Pedro Álvarez, cuando un grupo de hombres armados llegó al lugar, disparó varias veces y escapó sin dejar rastros claros. Por ahora, el expediente sigue sin imputados, y la esperanza de la fiscalía está puesta en que el testimonio de las víctimas termine de iluminar una causa que todavía tiene demasiadas sombras.