El misterio que persiste 464 años después: nadie sabe con certeza dónde nació San Juan
Investigadores aún debaten el lugar exacto donde Juan Jufré realizó el acto fundacional. Concepción, la actual calle Tucumán y El Palomar figuran entre las hipótesis.
Cada 13 de junio, los sanjuaninos conmemoran uno de los acontecimientos más trascendentes de su historia: la fundación de San Juan. Sin embargo, detrás de la fecha existen precisiones históricas que suelen pasar inadvertidas y que ayudan a comprender cómo nació el actual territorio provincial.
El historiador sanjuanino Carlos Moreno explicó que el hecho ocurrido el 13 de junio de 1562 no fue la fundación de la provincia de San Juan, como suele afirmarse erróneamente en numerosas ocasiones, sino la fundación de la ciudad de San Juan de la Frontera.
Aquel día, el conquistador español Juan Jufré llegó desde Chile acompañado por una pequeña expedición y estableció un poblado que con el tiempo daría origen a la actual capital sanjuanina. La provincia, en cambio, surgiría mucho después, en enero de 1820, cuando San Juan alcanzó su autonomía política respecto de Mendoza.
"Lo que se funda es la ciudad, es decir, el núcleo urbano que hoy reconocemos alrededor de la Plaza 25 de Mayo, Concepción y Desamparados", sostuvo Moreno al explicar la diferencia entre ambos procesos históricos.
Un territorio muy distinto al actual
Cuando Juan Jufré arribó al Valle de Tulum, el paisaje era completamente diferente al que hoy caracteriza a San Juan.
No existían los departamentos actuales ni los centros urbanos que hoy forman parte de la geografía provincial. Amplias extensiones eran zonas desérticas o pedregosas, mientras que gran parte del territorio permanecía prácticamente despoblado desde la perspectiva europea.
Los habitantes originarios eran los pueblos huarpes, asentados principalmente en el área conocida como Puyuta, en las cercanías del actual Desamparados. Allí se desarrollaban las primeras actividades agrícolas y se concentraban los principales asentamientos indígenas de la región.
Moreno destacó que la presencia huarpe resulta fundamental para comprender los orígenes de San Juan, ya que la ciudad nació en contacto directo con esas comunidades.
La llegada española y el vínculo con Chile
Uno de los aspectos menos conocidos de la historia local es que San Juan estuvo estrechamente vinculada a Chile durante gran parte de su existencia colonial.
De hecho, Juan Jufré llegó desde el otro lado de la cordillera porque estas tierras dependían administrativamente de la Capitanía General de Chile. Durante casi tres siglos, la región formó parte de la jurisdicción chilena y era conocida como el "Chile Tramontano".
Según explicó Moreno, esa relación dejó profundas huellas culturales que aún pueden observarse en las costumbres sanjuaninas.
Entre ellas mencionó la cueca y diversos elementos gastronómicos. Incluso señaló que la tradicional empanada sanjuanina, elaborada con huevo y aceitunas, posee claras raíces chilenas y se diferencia de las variantes que se consumen en otras provincias argentinas.
El antecedente de Villagra y la figura del indio Pismanta
La expedición de Juan Jufré no fue el primer contacto europeo con la región.
Diez años antes, en 1551, el español Francisco de Villagra había recorrido estas tierras y mantenido vínculos con los pueblos originarios.
A partir de esos antecedentes surgió una hipótesis histórica defendida durante años por el arzobispo sanjuanino José María Sansierra, quien sostenía que el indígena conocido como Pismanta podría haberse convertido al cristianismo durante aquella visita.
Aunque la teoría nunca pudo ser demostrada definitivamente, Moreno recordó que Sansierra quedó profundamente impresionado por esa posibilidad y buscó reflejar el legado huarpe dentro de la propia Catedral de San Juan.
Según esa interpretación, el techo de madera del templo representa los tejidos tradicionales huarpes y constituye un homenaje simbólico tanto a esa cultura como a la figura de Pismanta.
Apenas 30 hombres para fundar una ciudad
La expedición encabezada por Juan Jufré estuvo integrada por alrededor de 30 hombres.
Sin embargo, la permanencia en el nuevo asentamiento no fue sencilla. Muchos regresaron a Chile durante los años posteriores y, una década después de la fundación, apenas unos 20 continuaban viviendo en la zona.
Aquellos primeros pobladores comenzaron a integrarse con las comunidades indígenas locales. Según Moreno, varios españoles contrajeron matrimonio con hijas de caciques huarpes, dando origen a un temprano proceso de mestizaje.
Uno de los casos más conocidos es el de Teresa de Asensio, hija del cacique Angaco, quien se casó con el Capitán Juan Eugenio de Mallea.
Para el historiador, ese proceso demuestra que San Juan nació como una sociedad mestiza desde sus orígenes.
Una economía basada en la agricultura y la cría de animales
Durante sus primeras décadas, la pequeña ciudad sobrevivió gracias a actividades económicas muy elementales.
La agricultura constituyó la principal fuente de sustento, complementada por la cría de gallinas, cerdos y otros animales domésticos.
Con el paso del tiempo, la ganadería comenzó a adquirir mayor importancia y permitió ampliar las actividades productivas de la región.
En términos administrativos, San Juan integró junto con Mendoza y San Luis una estructura colonial denominada corregimiento. La máxima autoridad residía en Mendoza, ciudad que concentraba el poder político de la región cuyana.
El misterio del lugar exacto de la fundación
Uno de los debates históricos que continúa abierto se refiere al sitio preciso donde Juan Jufré realizó el acto fundacional.
La tradición más difundida sostiene que ocurrió en Concepción, pero nuevas investigaciones han planteado alternativas diferentes.
Algunos especialistas consideran que el emplazamiento original estuvo en las inmediaciones de la actual calle Tucumán. Otros ubican la fundación cerca de la Plaza 25 de Mayo.
Incluso el fallecido historiador Daniel Arias defendió la hipótesis de que el acto se realizó en el sector donde actualmente se encuentra El Palomar.
Ante la falta de documentación concluyente, los investigadores prefieren hablar de una amplia "área fundacional", reconociendo que todavía no existe consenso definitivo sobre el punto exacto donde nació la ciudad.
La autonomía de 1820 y el nacimiento de la provincia
Moreno subrayó que la verdadera creación de la provincia de San Juan ocurrió mucho después de la fundación de la ciudad.
El acontecimiento clave tuvo lugar en enero de 1820, cuando el Batallón Cazadores de los Andes llegó a la región luego de participar en las campañas independentistas.
En ese contexto se produjo la separación política de Mendoza y se inició una nueva etapa institucional.
A partir de entonces, San Juan pasó a elegir sus propias autoridades, desapareció el antiguo Cabildo colonial y comenzaron a funcionar nuevas estructuras de gobierno encabezadas por un gobernador y una legislatura.
Ese proceso es considerado por los historiadores como el nacimiento de la provincia autónoma de San Juan.
Los pueblos originarios antes de la llegada española
Moreno también llamó la atención sobre una idea equivocada que suele repetirse acerca del territorio sanjuanino antes de la llegada de los españoles.
"No era un desierto vacío", remarcó.
Los huarpes ocupaban principalmente el Valle de Tulum y compartían características culturales con comunidades asentadas en Mendoza y San Luis.
Eran pueblos dedicados a la agricultura, la alfarería y diversas actividades productivas, con formas de organización social consolidadas.
En otras regiones de la actual provincia, especialmente en Jáchal y Valle Fértil, predominaban grupos vinculados al mundo diaguita y a los pueblos de habla cacana, más relacionados culturalmente con La Rioja y Catamarca.
Esa diferencia histórica, explicó Moreno, ayuda incluso a comprender las variaciones lingüísticas y culturales que todavía pueden observarse entre distintas zonas de San Juan.
El despoblamiento huarpe y el refugio en Guanacache
La llegada española también tuvo consecuencias profundas para los pueblos originarios.
Muchos huarpes fueron trasladados hacia Chile para trabajar en distintos emprendimientos coloniales. Numerosos indígenas murieron durante los cruces cordilleranos o en las nuevas condiciones de vida impuestas por el sistema colonial.
Otros optaron por refugiarse en las lagunas de Guanacache para evitar ser capturados y trasladados.
Según Moreno, gran parte de los actuales pobladores de esa región son descendientes directos de aquellos huarpes que lograron sobrevivir al proceso de despoblamiento.
En los últimos años, además, se ha fortalecido el reconocimiento de la herencia indígena en la provincia. Apellidos como Millicay, Pelaitay y Guaquinchay continúan presentes en San Juan y constituyen un testimonio vivo de aquella identidad originaria.
Una fecha que sigue construyendo identidad
A más de cuatro siglos y medio de aquel 13 de junio de 1562, la fundación de San Juan continúa siendo una de las fechas más importantes de la memoria colectiva provincial.
Más allá del acto realizado por Juan Jufré, la historia de la ciudad aparece marcada por el encuentro entre españoles e indígenas, por la influencia cultural chilena, por los procesos de mestizaje y por una evolución institucional que culminaría recién en 1820 con el nacimiento de la provincia autónoma.
Comprender esa diferencia entre ciudad y provincia permite observar con mayor precisión los orígenes de San Juan y rescatar una historia que, según destacan los especialistas, todavía conserva interrogantes abiertos y numerosos aspectos por descubrir.