Doble frente judicial para el sanjuanino tras la fuga fatal en Tucumán
Julio Agustín Sosa sigue preso mientras la Justicia avanza por dos carriles: el choque que dejó dos muertos y la carga sospechosa hallada en la camioneta. El expediente suma tensión y no afloja.
La situación de Julio Agustín Sosa se volvió todavía más pesada en las últimas horas. Después de la persecución que terminó en tragedia en Tucumán, la Justicia empezó a ordenar las imputaciones y el panorama para el sanjuanino quedó más que complicado. Lo que comenzó como una fuga sobre la Ruta Nacional 40 terminó abriendo dos causas bien distintas y con mucho peso.
Todo pasó el fin de semana en Colalao del Valle, cuando una Ford Ranger en la que viajaban Sosa y una mujer oriunda de Mendoza intentó esquivar un control de Gendarmería Nacional. Según la reconstrucción de los investigadores, desde ahí se desató una persecución larga y frenética que terminó de la peor manera. En ese escape, la camioneta impactó de lleno contra una Chevrolet S10 donde iban varias personas.
El choque fue devastador. Dos ocupantes de la Chevrolet S10 murieron en el acto y fueron identificados como Chauqui Vidal y Jesús Horacio Cancino. Además, Anacleto Suárez sufrió heridas de gravedad y tuvo que ser trasladado de urgencia a un centro asistencial. Con ese saldo, la causa provincial tomó volumen de inmediato y la Justicia empezó a definir responsabilidades.
De acuerdo con los datos que trascendieron, a Sosa le atribuirían el delito de doble homicidio culposo agravado, además de las lesiones graves provocadas a uno de los sobrevivientes. Pero el caso no termina ahí. Cuando los efectivos revisaron la camioneta, encontraron una carga que abrió otro frente judicial y llevó la investigación al terreno federal.
Dentro del vehículo secuestraron cientos de kilos de hojas de coca distribuidos en varios bultos, junto con una máquina para contar dinero y distinta documentación. Ese hallazgo dejó bajo la lupa a Sosa y a Jennifer Fernanda Mamaní, la mujer que lo acompañaba, en una causa vinculada al presunto contrabando de importación. Mientras las pericias siguen su curso, ambos continúan detenidos y a disposición de la Justicia.
En los próximos días podrían ser llamados a declarar para dar su versión de lo ocurrido antes, durante y después de la fuga. El caso sacudió fuerte a Tucumán y también tuvo eco en San Juan, por la gravedad del episodio y por la doble investigación que ahora deja al sanjuanino en una situación cada vez más delicada.