Martínez preocupó un rato, pero llevó calma y apunta al debut de la Selección
El arquero de la Argentina mostró una molestia en la mano derecha durante la práctica abierta en Kansas City, pero luego aclaró que está bien. Todo indica que estará desde el arranque ante Argelia.
La práctica abierta de la Selección Argentina en Kansas City dejó un momento de tensión que, por suerte, duró poco. El protagonista fue Emiliano "Dibu" Martínez, que durante el entrenamiento mostró gestos de dolor en su mano derecha y encendió la alarma a pocos días del estreno en la Copa del Mundo. El arquero había arrancado la jornada con normalidad y hasta usó guantes en ambas manos, algo que ya había hecho el jueves por primera vez desde la fractura en el dedo anular derecho sufrida en la entrada en calor previa a la final de la Europa League con Aston Villa.
De hecho, una de las señales más alentadoras fue verlo tomar pelotas con las dos manos, una acción que no había repetido en la práctica anterior, cuando evitó exigir la zona castigada. Pero el alivio inicial duró poco, porque en los primeros 15 minutos abiertos a la prensa se lo vio incómodo, con muecas de dolor y sacándose los guantes antes de sumarse a un fútbol tenis con el resto de los arqueros. Mientras Gerónimo Rulli, Juan Musso y Santiago Beltrán seguían trabajando con sus guantes puestos, el marplatense participó sin esa protección. Además, en el guante derecho se notaba un refuerzo especial sobre el dedo lesionado, muestra de los cuidados que viene teniendo para llegar entero al Mundial.
La preocupación siguió hasta que terminó la práctica y el arquero se retiró antes que sus compañeros para hacer tareas específicas en el gimnasio. Ahí fue cuando despejó cualquier duda. Consultado por la prensa sobre su estado físico, el campeón del mundo levantó el pulgar izquierdo y soltó una frase corta pero clarita: "Estamos bien". Con ese mensaje, todo indica que el guardameta de 33 años no tendrá problemas para custodiar el arco albiceleste el próximo martes, cuando Argentina debute frente a Argelia en el Estadio Kansas City. El susto pasó rápido y en el campamento argentino volvió la calma, mientras Lionel Scaloni sigue puliendo los últimos detalles para el estreno mundialista.