Las fotos del horror fueron decisivas para la condena de Olmedo
Las pericias mostraron un departamento desordenado, con rastros de sangre y prendas manchadas. Ese material fue central para sostener la acusación por intento de femicidio.
Las imágenes que sacaron los peritos del departamento donde convivían Martina y Néstor Matías Olmedo Zadro terminaron pesando fuerte en el juicio que cerró esta semana con la condena del joven por intento de femicidio. Las fotos mostraron cómo quedó la vivienda de Chimbas después del violento episodio del 9 de enero de 2025. Lejos de una simple pelea de pareja, la escena dejaba al descubierto una secuencia marcada por sangre y desorden por todos lados.
En el ambiente principal aparecían manchas hemáticas sobre el piso cerámico, con rastros que iban desde la cocina hacia otros sectores de la casa. También se veían objetos personales tirados, ropa ensangrentada y las marcas usadas por Criminalística para señalar cada evidencia levantada en la inspección. A eso se sumaba una bicicleta caída, muebles alterados y superficies con manchas visibles, un cuadro que impactó de lleno a los investigadores.
Para los especialistas que intervinieron en la causa, ese material fotográfico fue clave para reconstruir cómo se desarrolló el ataque y dimensionar la violencia desplegada en el lugar. Las imágenes permitieron seguir el recorrido de la sangre y acompañar los testimonios incorporados en el debate oral. La fiscalía sostuvo que la joven fue agredida con un fragmento de vidrio extraído de un espejo roto, lo que le provocó una fuerte pérdida de sangre y la obligó a recibir asistencia médica de urgencia.
La defensa planteó una versión totalmente distinta y aseguró que las lesiones habrían sido producto de una autoagresión en medio de una discusión. Pero esa explicación no logró convencer al tribunal. Al dictar sentencia, los jueces tomaron en cuenta el conjunto de pruebas reunidas en la investigación: pericias, informes médicos, testimonios y las fotografías tomadas en la escena. Todo eso terminó sosteniendo la acusación y dejó las imágenes del departamento como un testimonio crudo de lo que pasó aquel día en Chimbas.