Brutal ataque en Desamparados: un perro murió apuñalado y buscan al responsable
El hecho sacudió al Barrio Chacabuco, donde un hombre habría atacado con un arma blanca a un perro en plena calle. La Justicia ya analiza cámaras y ordenó pericias para identificar al agresor.
Un episodio de una crueldad tremenda sacudió a Capital y dejó a los vecinos con un sabor amargo. En el Barrio Chacabuco, en Desamparados, un perro murió tras ser apuñalado en la vía pública durante la tarde del jueves. Ahora, la investigación apunta a dar con el hombre que habría cometido el ataque. La causa quedó en manos de la UFI Genérica, con apoyo de la Policía y de especialistas de la Policía Ecológica.
Todo habría ocurrido cerca de las 15:45, en la zona de Posta de Yatasto y Chacabuco. Según las primeras actuaciones, un vecino de 35 años paseaba a su mascota cuando el animal se metió en una pelea con otros perros que estaban sueltos. En ese momento, de acuerdo con los testimonios incorporados al expediente, un hombre salió de una vivienda cercana y, en vez de separar la situación, habría atacado al perro con un arma blanca. Después de herirlo de gravedad, escapó antes de que llegara la Policía.
El desenlace fue desesperante. El animal sufrió una lesión muy severa y murió pocos minutos después por la fuerte pérdida de sangre, mientras su dueño intentaba asistirlo como podía. Tras la denuncia, personal de Criminalística trabajó en el lugar con inspección ocular, fotos y búsqueda de rastros que sirvan para reconstruir lo ocurrido. Hasta ahora, el arma utilizada no apareció.
Uno de los puntos clave será el análisis de las cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona. Esas imágenes podrían marcar el rumbo de la investigación y ayudar a identificar al sospechoso, además de establecer qué hizo antes y después del ataque. También intervino un médico veterinario legista, que realizará la autopsia del cuerpo del perro para precisar la mecánica de la herida y la causa exacta de la muerte. La causa sigue abierta, bajo la presunta infracción a la ley de maltrato animal, mientras la Justicia intenta ponerle nombre y apellido al agresor.