No le vendieron una cerveza, volvió con un arma y terminó tras las rejas
Todo arrancó en un kiosco de Rawson y terminó con disparos contra una casa. El agresor fue condenado a un año de prisión efectiva por abuso de armas.
Un caso que generó un fuerte revuelo en Rawson llegó a una condena firme para Franco Danilo Carrizo Nievas, quien recibió un año de prisión de cumplimiento efectivo en el Servicio Penitenciario Provincial. La Justicia lo encontró culpable del delito de abuso de armas tras un episodio cargado de violencia y tensión. Todo se desencadenó en 2024, cuando el hombre fue a un kiosco en un claro estado de alteración y, según la investigación, bajo los efectos de sustancias.
En ese momento, la mujer que atendía el local decidió no venderle bebidas alcohólicas. La respuesta fue inmediata: se fue del lugar, pero a los pocos minutos volvió todavía más enojado. Desde afuera empezó a gritar por qué no le habían vendido una cerveza y la situación se puso cada vez más pesada. De acuerdo con la denuncia, sacó de su cintura un arma que parecía una pistola de colores plateado y negro y la apuntó hacia la vivienda donde estaba la familia dueña del negocio.
Al ver lo que pasaba, el dueño cerró una ventana y se resguardó junto a sus familiares en una habitación. Segundos después se escucharon varios disparos contra la casa, aunque por suerte nadie resultó herido. Las marcas que dejaron los proyectiles confirmaron el ataque y encendieron todas las alarmas en el barrio. Tras el llamado a la Policía, la investigación permitió reconstruir el recorrido del agresor y también se supo que, después de disparar, se dirigió hacia la zona donde vivía una mujer con la que mantenía una relación de pareja.
Finalmente, mediante un juicio abreviado, la Justicia declaró responsable a Carrizo Nievas y le impuso la pena de un año de cárcel efectiva. Un episodio que arrancó por una negativa en un kiosco y terminó de la peor manera, con tiros, susto y una condena que ahora deberá cumplir.