Cinco chicos esperan docentes y la Escuela Hospitalaria sigue sin arrancar
La familia de Facundo Cerdera denuncia que, ya avanzado junio, los alumnos que dependen de la modalidad domiciliaria todavía no reciben clases. El pedido también alcanza a otros cuatro estudiantes que atraviesan cuadros de salud complejos.
Mientras el ciclo lectivo 2026 avanza para la mayoría de los chicos en San Juan, para Facundo Cerdera la escuela sigue en pausa. El adolescente tiene 14 años, debería estar en segundo año de secundaria y cuenta con escuela de origen, materias asignadas y muchas ganas de seguir aprendiendo. Pero, según su familia, todavía no llega el acompañamiento de la modalidad de Escuela Hospitalaria y Domiciliaria. La situación, además, no sería aislada: también involucra a otros cuatro estudiantes que están en la misma espera.
Su mamá, Erica Zárate, contó que el reclamo ya lleva meses y que el tiempo apremia. "Estamos teniendo problemas con el programa de Escuela Hospitalaria que beneficia a los chicos que no pueden asistir a una escuela por cuestiones de salud. Ya estamos en junio y ellos no están recibiendo la educación correspondiente", expresó. Facundo arrastra un cuadro delicado desde chico: le diagnosticaron un tumor, usa oxígeno, tiene botón gástrico y traqueostomía. Por eso no puede asistir a una escuela común y desde el jardín estudia en su casa, con docentes que lo acompañaron durante años.
La familia recuerda que ese esquema le permitió avanzar con sus estudios y hasta completar la primaria. También cursó primer año de secundaria. "Siempre tuvo una maestra que venía a casa y le enseñaba. El año pasado hubo algunos inconvenientes administrativos, pero finalmente enviaron una docente móvil y las clases pudieron comenzar", relató Erica. El mecanismo depende de la articulación entre la escuela de origen y los docentes del programa, y en su caso la institución de referencia es la Escuela Balcarce.
El problema, según explicó la madre, es que este año las respuestas no llegaron. "Desde marzo comenzamos a consultar y nos dijeron que había una nueva escuela y que tuviéramos paciencia porque en abril se iba a resolver. Pero ya estamos en junio y seguimos esperando respuestas. Nos explican que falta la aprobación de presupuesto para poder enviar las maestras", señaló. La preocupación crece porque Facundo debe cursar 14 materias en este ciclo lectivo y la familia asegura que no puede reemplazar el trabajo de un docente capacitado. "La educación actual es muy diferente a la de hace años. Nosotros hacemos todo lo que podemos, pero no estamos capacitados para enseñarle como corresponde y como él se merece", sostuvo.
Pese a todo, el chico sigue firme con su deseo de estudiar. Su mamá remarcó que no pide privilegios, sino algo básico: poder acceder a clases como cualquier otro alumno, aunque sea desde su casa. "Él tiene todas las ganas de progresar. Tiene derecho a tener un maestro y a continuar con sus estudios", afirmó. La misma situación, según las familias, también alcanza a Máximo Quiroga, Lucca Morales, Lourdes Villarroel y Tomás Domínguez, que esperan una solución concreta para retomar el vínculo educativo.
Con los días pasando y el calendario escolar corriendo, el reclamo toma cada vez más peso. No se trata solo de contenidos o de cumplir con el programa. Detrás de cada clase que no llega hay un derecho que sigue esperando, y una realidad dura para chicos que ya cargan con problemas de salud bastante pesados. Para estas familias, la respuesta no puede seguir demorada.