El relato del nene dio vuelta la causa y terminó en una pena para su papá
Lo que arrancó como una sospecha de maltrato infantil terminó en otra figura judicial. La prueba central fue la declaración del menor, que permitió aclarar qué pasó realmente.
Una causa que sacudió a Pocito en los últimos meses tuvo un cierre judicial inesperado. El padre de un chico que había sido atendido en un centro de salud por varias lesiones recibió una condena de prisión efectiva, aunque no por haberlo agredido. La acusación final quedó ligada a una conducta negligente en el cuidado del menor.
Al principio, el caso encendió todas las alarmas porque el nene llegó con golpes visibles en distintas partes del cuerpo. Eso hizo que la investigación se orientara, de entrada, a un posible escenario de violencia familiar. Pero con el avance de las pruebas, el expediente tomó otro camino y la hipótesis inicial empezó a desarmarse. La pieza más fuerte fue la entrevista realizada mediante Cámara Gesell.
En esa declaración, el chico contó cómo se había lastimado. Según su relato, los traumatismos no fueron producto de una agresión intencional, sino de una caída mientras jugaba en una plaza. Ese testimonio fue clave para los investigadores, que descartaron el maltrato como eje de la causa. Incluso, durante la entrevista, el menor expresó el cariño que siente por su padre, un dato que también fue valorado en el análisis del caso.
Con ese nuevo panorama, la Fiscalía y la defensa acordaron cambiar el encuadre legal. El hombre admitió su responsabilidad por no haber controlado ni supervisado como correspondía al niño en el momento del accidente. Así, la imputación pasó a lesiones culposas y la salida fue un juicio abreviado, homologado luego por la Justicia.
Si bien no se trató de un hecho de violencia física deliberada, la situación del acusado se complicó por sus antecedentes penales. Los registros judiciales mostraron condenas previas por otros delitos, lo que le cerró la puerta a una pena condicional. Por eso, el acuerdo terminó en una sanción de cumplimiento efectivo, aunque el tiempo que ya pasó detenido hará que le quede poco para completar la condena. Según el cómputo penitenciario, recuperará la libertad en las próximas semanas.