Nuevo plan para blanquear empleo informal: alivio para empresas y respaldo para trabajadores
El Ejecutivo puso en marcha un régimen que permite regularizar relaciones laborales no registradas con fuertes quitas de deuda y reconocimiento previsional para quienes entren al sistema.
El Gobierno nacional reglamentó el Régimen de Promoción del Empleo Registrado, una medida pensada para empujar la formalización laboral con incentivos bien concretos para las empresas. La decisión quedó oficializada con el decreto 409/2026, publicado en el Boletín Oficial, y apunta a ordenar situaciones de trabajo que estén total o parcialmente fuera de registro. En criollo: se abre una puerta para blanquear personal con una rebaja importante en lo que se debe.
El esquema marca quitas según el tamaño de la firma. Las micro y pequeñas empresas tendrán una condonación del 90%, las medianas del 80% y las grandes compañías del 70%. Además, habrá una condonación total del 100% en aportes ligados al sistema de salud, las ART y el seguro colectivo de vida obligatorio. Así, los empleadores deberán saldar solo una parte de la deuda acumulada para poner en regla a su personal.
La normativa también trae alivio en el frente administrativo y penal. Si no hay sentencia firme, podrán extinguirse acciones penales vinculadas con evasión de aportes, y se prevé la baja de sanciones en el REPSAL para infracciones cometidas antes de marzo de 2026. Para cancelar el saldo que no se perdone, el decreto contempla dos caminos: pago al contado con una rebaja extra del 50% o adhesión a planes de facilidades que definirá la ARCA. Una movida que, sin vueltas, busca destrabar regularizaciones que venían frenadas por el costo.
Del lado de los trabajadores, el impacto también es fuerte. Los períodos regularizados serán reconocidos como tiempo de servicio válido para la jubilación, las pensiones por invalidez o fallecimiento y el acceso a prestaciones por desempleo. El objetivo oficial es ampliar el empleo registrado y achicar la informalidad con un sistema de adhesión voluntaria. Ahora habrá que ver cuántas empresas se suben al tren y cuántos laburantes logran, por fin, quedar dentro de la ley.