Abril dejó la actividad quieta y el consumo masivo volvió a aflojar
Después del envión de marzo, los números de abril mostraron un freno en la economía y una nueva caída en las compras cotidianas. Las consultoras marcaron un panorama algunos sectores empujan, pero otros siguen muy rezagados.
Las mediciones privadas volvieron a encender las alarmas en la actividad económica se frenó otra vez después del repunte de marzo y el consumo masivo siguió para abajo, sin señales firmes de recuperación. El Índice de Actividad Económica (IGA) que elabora la consultora de Orlando Ferreres mostró que el nivel quedó igual que en abril del año pasado y, además, cayó 0,7% frente a marzo. En el acumulado del primer cuatrimestre, la baja fue de 0,3%.
Desde la consultora hablaron de una marcha y contramarcha que no termina de acomodarse. "La actividad sigue mostrando una evolución oscilante, bajando luego de la fuerte suba de marzo", remarcaron, al tiempo que volvieron a señalar una diferencia marcada entre sectores. Minería y energía vienen creciendo por encima del 7%, mientras que industria manufacturera y comercio siguen en rojo, con caídas cercanas al 2%.
El informe también puso la lupa sobre los rubros más golpeados, que siguen sin levantar cabeza. La producción automotriz retrocedió 17,5% y los despachos de cemento bajaron 13,1%, dos señales que preocupan por su peso en la economía real. En ese contexto, la actividad que había repuntado en marzo, empujada por el agro y la industria, volvió a perder fuerza apenas un mes después.
Del lado del consumo, la foto tampoco trae alivio. La consultora Scentia informó que en abril el consumo masivo cayó 3,8% interanual y 4,7% respecto de marzo. En lo que va del cuatrimestre, el retroceso ya llega al 3,3%. Los supermercados de cadena bajaron 4,5%, los autoservicios independientes cayeron 3%, el canal mayorista perdió 4,5% y kioscos y comercios tradicionales marcaron un descenso de 4,8%.
La única excepción fuerte volvió a ser el e-commerce, que creció 40,4%. Ese dato es el que el Gobierno suele usar para defender que no hay una caída del consumo, sino un cambio en la forma de comprar. Sin embargo, el propio informe aclara que ese canal todavía representa una porción chica dentro de las compras de bienes masivos, por lo que no alcanza para compensar la merma general.