Suben los virus en San Juan y recomiendan no mandar chicos con síntomas a la escuela
La circulación viral viene en alza y ya se nota en las guardias. El infectólogo Pablo Romano pidió reforzar cuidados, vacunarse y evitar que los chicos enfermos vayan a la escuela.
En San Juan crece la preocupación por el avance de las enfermedades virales y la presión ya se siente con fuerza en guardias y centros de salud. El infectólogo pediatra Pablo Romano remarcó que, en esta época del año, el aumento de casos es esperable, pero advirtió que la situación exige más prevención y sentido común. La recomendación más clara fue una sola: no mandar a clases a los chicos que tengan síntomas respiratorios.
En diálogo con Radio Mil20, el especialista explicó que hoy predominan la influenza A y B, incluso por encima del virus sincicial respiratorio. También recordó que lo que ocurre en la provincia ya pasó antes en otros puntos del país, como Buenos Aires, donde la circulación viral fue muy alta en las últimas semanas. Según indicó, cuando los contagios se disparan, el sistema de salud empieza a resentirse por la cantidad de consultas que llegan de golpe.
"A veces la demanda en las guardias es cuatro veces más alta de lo habitual y eso hace que el sistema se sature", señaló Romano. Por eso pidió usar las urgencias con criterio y acudir sobre todo cuando aparezcan señales de alarma, como dificultad para respirar, fiebre muy alta, manchas en la piel, decaimiento intenso o vómitos que no paran. La idea, insistió, es no colapsar los servicios con cuadros que pueden resolverse en otro nivel de atención.
El infectólogo también puso el foco en la prevención y recordó que las vacunas siguen siendo una herramienta clave para evitar complicaciones graves. "Tenemos vacunas disponibles y hay que aprovecharlas. La vacunación contra la gripe y también la vacunación de las embarazadas contra el virus sincicial respiratorio son fundamentales", sostuvo. Explicó además que inmunizar a las madres durante el embarazo ayuda a proteger a los bebés en sus primeros seis meses de vida frente a infecciones respiratorias serias, como la bronquiolitis.
Otro punto que marcó fue el lavado de manos, un hábito que muchos dejaron de lado después de la pandemia pero que sigue siendo esencial. "El lavado de manos permanente sigue siendo fundamental. Muchas veces se pierde la percepción del riesgo y la gente deja de cuidarse", advirtió. En el ámbito escolar, fue tajante: un chico enfermo en un aula cerrada y calefaccionada contagia con facilidad, y eso después pega de lleno en las familias. "El aula termina siendo el núcleo de contagio y después eso se traslada a las casas, donde puede haber personas mayores o pacientes de riesgo", remarcó. Por eso pidió responsabilidad a las familias y sostuvo que la prevención hay que sostenerla antes de que la situación se complique más.