Milei empuja en el Congreso la quita de los sellos negros en los alimentos
El Ejecutivo presentó una iniciativa para dejar sin efecto la ley de etiquetado frontal. Hablan de costos, trabas técnicas y un sistema que, según ellos, ya quedó superpuesto.
El Gobierno nacional movió una ficha fuerte y mandó al Congreso un proyecto para sacar de circulación los octógonos negros que hoy aparecen en los envases de alimentos y bebidas. La presentación ingresó el viernes 22 de mayo y lleva las firmas de Javier Milei, el ministro de Salud Mario Lugones y el jefe de Gabinete Manuel Adorni. La propuesta va derecho al corazón de la Ley 27.642, que está vigente desde 2022 y obliga a advertir cuando un producto tiene exceso de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales o calorías.
Desde la Rosada sostienen que la norma trajo "limitaciones técnicas, regulatorias, operativas y económicas". También ponen en duda el criterio con el que se define qué alimentos deben llevar los sellos, al entender que se aplican parámetros generales sobre productos que son muy distintos entre sí. En el texto oficial aparece además una queja por el impacto en las empresas, sobre todo en las PyMEs, que según el Gobierno tendrían que afrontar gastos por rediseño de envases, cambios en las líneas de producción y ajustes comerciales.
Otro punto que remarcan es que ya existe un sistema de información nutricional armonizado en el Mercosur y que la convivencia con los octógonos terminó generando "superposición regulatoria". La movida no tardó en levantar polvareda. Uno de los impulsores de la ley, el exvicepresidente Julio Cobos, salió a cruzar con dureza la iniciativa y dijo que el Gobierno quiere desarmar una herramienta "construida sobre evidencia científica". "Pareciera que el lobby empresario encontró eco en la decisión oficial", lanzó el dirigente mendocino. Ahora la discusión se mete de lleno en el Congreso, donde se espera una pulseada fuerte entre salud pública e industria alimenticia.