Sube el haber, pero se agranda la distancia entre los jubilados
El próximo cobro vendrá con un ajuste por encima de la inflación, aunque la brecha entre la mínima y la máxima seguirá ensanchándose. La jubilación más alta ya se acerca a casi seis haberes mínimos.
En los últimos meses se viene viendo un fenómeno que genera ruido y bastante discusión: la diferencia entre quienes cobran la jubilación mínima y los que están en la parte más alta de la escala sigue estirándose. Con el pago de mayo, esa distancia va a quedar todavía más marcada. En números concretos, la jubilación máxima llegará a $2,6 millones, una cifra que equivale a 5,7 jubilaciones mínimas.
Para entender el cuadro, hay que mirar cómo se actualizan los haberes. Las jubilaciones se mueven por inflación pasada, pero el bono de $70.000 quedó clavado y no se toca desde hace meses. Ese detalle pega de lleno en los que cobran menos, porque el bono pierde peso con cada suba de precios. En marzo de 2024, cuando se actualizó por última vez, ese refuerzo representaba 34% del haber mínimo; en mayo, apenas llegará al 15%.
Con el ajuste de mayo, la jubilación mínima "oficial" quedará en $393.174. Sumando el bono, el total será de $463.174, lo que en la práctica implica una mejora real de 2,8%. En cambio, los jubilados de arriba, que nunca cobraron ese extra, sentirán completo el aumento de 3,4% que surge del IPC de marzo, el más alto en un año. Y como si eso fuera poco, ya asoman los aumentos de junio, que según el REM rondarían un IPC de 2,1%.
Más allá de las diferencias, el dato que empieza a cambiar el clima es otro: si no aparece una sorpresa en los precios, desde el próximo mes todas las jubilaciones van a empezar a ganarle a la inflación. Eso ya se vio en los haberes más altos, que recuperaron algo de terreno tras cobrar abril. El sistema de actualización tiene dos meses de atraso respecto del IPC, así que cuando la inflación afloja, los haberes terminan corriendo un poco por arriba. Cuando los precios suben con fuerza, pasa lo contrario y el golpe se siente de lleno.
En el arranque de la gestión de Javier Milei, el rubro previsional sufrió un recorte fuerte que ayudó a ordenar las cuentas públicas. No es un dato menor: la previsión social pesa más del 40% del presupuesto nacional. Después de las caídas más duras, que llegaron a rozar el 38% real en febrero de 2024, empezó una recuperación parcial en la segunda mitad de ese año. Aun así, la discusión sigue abierta, porque el impacto no es igual para todos y la pirámide jubilatoria quedó cada vez más despareja.
Un informe del economista Nadin Argañaraz muestra esa diferencia con claridad. Tomando como base noviembre de 2023 y ajustando por inflación, quienes cobran la mínima con bono quedaron en abril pasado un 10,3% por debajo del inicio de la gestión Milei. Del otro lado, los jubilados de haberes más altos están hoy un 7,8% arriba en términos de poder de compra. Por eso el debate no afloja: para el Gobierno hay recuperación real, mientras que la oposición insiste en que el ajuste sigue pegando con fuerza en los sectores más bajos. Y en el medio, millones de jubilados hacen cuentas finitas para llegar a fin de mes.