Endeudarse para comer ya es la postal de miles de argentinos
Un informe privado de abril muestra que la crisis aprieta fuerte: crece la deuda para cubrir la comida, los servicios y el alquiler, mientras cae la confianza en el Gobierno y empeora la mirada sobre la economía.
Mientras Manuel Adorni expone en el Congreso el rumbo oficial y Javier Milei sigue la escena desde un palco, los números que llegan desde afuera del recinto pintan un panorama durísimo. El relevamiento Latam Pulse Argentina de abril, elaborado por AtlasIntel y Bloomberg, muestra que cada vez más familias hacen malabares para llegar a fin de mes. Cinco de cada 10 argentinos dijo que tiene alguna fuente extra de ingresos, pero no para mejorar, sino para estirar el mango hasta el final del mes. Entre los hogares que ganan entre $1,5 millones y $2 millones, esa proporción trepa al 57%.
La reacción frente a los aumentos fue clara: recorte del consumo y más deuda. El 58% aseguró que bajó sus gastos mensuales y casi el 33% se endeudó, con mayor impacto en los hogares que ganan menos de $1 millón y en jóvenes de entre 16 y 34 años. De quienes tomaron deuda para subsistir, el 82,8% lo hizo para comprar alimentos, el 60,7% para pagar servicios básicos y el 45% para cubrir deudas previas. Además, se detectó que el 45% de la franja de entre 25 y 34 años se endeudó para pagar el alquiler, un dato que golpea de lleno en el bolsillo.
Para conseguir financiamiento, el recurso más usado fue la tarjeta de crédito, elegida por el 79% de los consultados. Después aparecieron los préstamos de billeteras virtuales, con el 48%, y los préstamos bancarios, con el 46%. En el informe, AtlasIntel y Bloomberg remarcan que la realidad es la de una mayoría que vive entre el ajuste permanente y el endeudamiento creciente, mientras una minoría logra sostener cierta estabilidad. La capacidad de ahorro, dicen, quedó como una rareza y no como una costumbre.
En paralelo, la imagen de Javier Milei volvió a caer y cerró en 35,5% de positiva, con una desaprobación del 63%. La confianza del consumidor también sigue en rojo: el ICC marcó -32 puntos, el mismo nivel que en marzo, el más negativo de la serie y el peor entre los siete países relevados en la región. El índice de percepción actual quedó en -48,6 y el de expectativas a seis meses en -19,5, en un clima que el estudio definió como alarmante para la economía.
El pesimismo se siente en varios frentes. Un 74% calificó negativamente al mercado de trabajo, un 68% hizo lo mismo con la economía, y un 58% dijo que la situación de su familia es mala en términos económicos. A eso se suma que el 56% imagina un empeoramiento del cuadro general y casi la mitad prevé un deterioro en su propia casa. Para el 50,3%, el principal problema del país es la corrupción; detrás aparecen el desempleo con 38,5%, la inflación con 35,9% y la situación económica general con 32,6%. El estudio se hizo sobre 4844 consultas a personas adultas, entre el 24 y el 28 de abril, a nivel nacional.