Boca va por un golpe grande ante Cruzeiro y quiere quedar a tiro de la clasificación
El Xeneize llega encendido, con puntaje perfecto y una racha que ilusiona. En Brasil lo espera un Cruzeiro urgido, en un cruce que puede marcar el rumbo del grupo.
Boca Juniors afrontará este martes desde las 21.30 un partido pesado en Belo Horizonte, cuando visite a Cruzeiro por la tercera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores. El equipo de Claudio Úbeda llega con puntaje ideal y en un presente que entusiasma, con la mira puesta en dar un paso enorme rumbo a los octavos de final. Del otro lado aparece un rival que necesita sumar sí o sí para no empezar a caminar por la cornisa. La previa, claro, ya trae aroma a duelo bravo.
El conjunto de la Ribera arrastra 14 partidos sin derrotas y viene mostrando una solidez que le permitió sostener el nivel aun cuando movió piezas, como en la goleada 4-0 frente a Defensa y Justicia. Además, el cuerpo técnico sigue de cerca la evolución de Carlos Palacios y Edinson Cavani, dos nombres que pueden volver a ser importantes. Para esta noche, la única modificación obligada será el ingreso de Leandro Brey en el arco por el lesionado Agustín Marchesín.
La defensa estará compuesta por Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco. En el medio, el capitán Leandro Paredes comandará la zona junto a Santiago Ascacíbar, Milton Delgado y Tomás Aranda. Arriba, la apuesta será con Miguel Merentiel y Adam Bareiro. Boca sabe que un buen resultado lo deja muy bien parado en el grupo y le da aire para lo que viene.
Del lado brasileño, Cruzeiro llega con la obligación de reaccionar. Había arrancado con una victoria ante Barcelona de Guayaquil en Ecuador, pero después cayó como local frente a Universidad Católica y se le achicó el margen de error. En el torneo local, al menos, viene de un triunfo importante ante Remo en el Brasileirao, una alegría que le permitió tomar algo de oxígeno en la pelea por salir de la zona baja. Con realidades bien distintas, el cruce pinta decisivo: Boca quiere seguir de racha y quedar casi adentro, mientras Cruzeiro se juega buena parte de su futuro en la copa.