El Banco Nación prepara préstamos más accesibles para darle aire a las pymes
La Casa Rosada evalúa nuevas líneas de financiamiento con tasas más bajas para capital de trabajo y sostiene beneficios en cuotas sin interés.
El Gobierno busca mover la rueda de la economía real y, para eso, prepara una jugada fuerte a través del Banco Nación. La idea es ampliar la oferta de créditos con tasas más bajas para que las pequeñas y medianas empresas puedan financiar capital de trabajo sin ahogarse. En la práctica, apuntan a darles un poco de oxígeno a firmas que hoy la vienen remando con costos altos y caja ajustada.
Según la iniciativa en estudio, las nuevas líneas podrían ubicarse en torno al 20% al 25% anual de TNA, bastante por debajo de los valores que todavía se ven en el mercado. Estarían orientadas a recomponer stock, cubrir pagos corrientes y sostener la operatoria diaria, algo clave en un contexto donde la recuperación avanza a distintos ritmos. En paralelo, sigue vigente la posibilidad de comprar en 20 cuotas sin interés con tarjetas de crédito en comercios adheridos.
Los rubros alcanzados por esa promoción son tecnología y electrodomésticos, artículos para el hogar, muebles y decoración, materiales para la construcción, colchones y descanso y bicicletas. Para acceder, hay que usar tarjetas emitidas por el banco y operar en locales adheridos. En el Gobierno leen este movimiento como un cambio de rumbo: después de concentrarse en el ajuste fiscal, la baja de la inflación y la normalización monetaria, ahora buscan que la estabilidad empiece a sentirse en las empresas.
La baja de tasas ya se viene notando. La referencia pasó del 24,5% en febrero al 23,3% en marzo y cayó al 20,0% en lo que va de abril. En el mismo sendero, los adelantos en cuenta corriente, que marcan el pulso del financiamiento inmediato para las pymes, bajaron del 43,5% en enero al 38% en febrero, luego al 34,3% en marzo y al 25,5% anual ayer. Esa mejora, aunque todavía con cautela, abre una ventana para que los bancos públicos tomen más protagonismo.
El problema es que el mundo pyme sigue complicado. Mientras sectores como el agro, la energía, la minería y las exportaciones muestran mejor marcha, el comercio, la industria y los servicios todavía tienen márgenes finitos y ventas flojas. A eso se suma que los bancos privados se muestran más reacios a prestar, en medio de un nivel de morosidad que preocupa. En febrero de 2026, la mora en créditos a hogares llegó al 11,2%, el valor más alto en más de dos décadas, y ya acumula dieciséis meses seguidos de suba.
En ese escenario, el crédito sigue siendo una barrera pesada para el usuario común y también para las empresas chicas. Por eso, el Gobierno apuesta a que una línea especial desde la banca pública alivie tensiones de caja y empuje la actividad. Desde la mirada oficial, la economía entró en un momento favorable y, como dijo el viceministro José Luis Daza, "En enero, la economía pasó a un círculo virtuoso, entramos en una situación prometedora y curiosamente el establishment de economistas y medios no lo están viendo". También sostuvo: "Entramos al punto dulce, el sweet spot de un programa de estabilización, donde las cosas positivas se magnifican y refuerzan".