PyMEs al límite: alertan por la caída del consumo y el peso de las tasas municipales
Durante un plenario en Diputados, dirigentes de CAME pidieron un nuevo consenso fiscal y advirtieron por el cierre de empresas, la presión impositiva y la necesidad de cambios en el RIMI y una declaración de emergencia.
La preocupación se hizo sentir fuerte en un plenario de las comisiones de Pequeñas y Medianas Empresas y de Comercio de la Cámara de Diputados, donde representantes del sector encendieron todas las alarmas por la caída del consumo, el cierre de firmas y el peso de la carga impositiva, sobre todo en provincias y municipios.
En ese marco, Ricardo Diab, presidente de CAME, agradeció la invitación y dejó una definición que marcó el tono de la reunión: "Ustedes para nosotros son muy importantes, no importa cómo piensen, sino la posibilidad que tenemos de dialogar, de expresar lo que nosotros necesitamos y sentimos". Y sumó: "Esperamos reciprocidad. Nosotros los vamos a valorar a ustedes por lo que significan como legisladores y espero que ustedes valoren a CAME como lo que significamos en representación de las pequeñas y medianas empresas".
Desde la comisión de Asuntos Tributarios, Vicente Lourenzo fue al hueso y remarcó que lo que se necesita es "una reforma fiscal, tributaria y previsional". También apuntó contra Ingresos Brutos, al que calificó como un impuesto muy regresivo y dañino para la actividad económica. Según explicó, hoy muchas PyMEs sienten que el capital de trabajo queda atrapado entre provincias y municipios, mientras las retenciones y percepciones en la fuente les sacan recursos antes de que el impuesto siquiera se devengue.
En la misma línea, Lourenzo advirtió por las urgencias que deja la caída de ingresos, la pérdida de capital de trabajo y la baja rentabilidad. Además, cuestionó que las tasas municipales crecieron sin relación con los servicios que deberían prestarse. "Lamentablemente una gran cantidad de provincias están generando un sistema perverso de quedarse con el capital de trabajo de las PyMEs", lanzó, y sumó que en algunos distritos se están armando verdaderas aduanas internas con pagos adelantados para que la mercadería pueda ingresar.
Por su parte, Juan Blas Taladrid, secretario de Hacienda de CAME, puso el foco en el empleo y la formalidad. Habló de la necesidad de tender un puente entre la informalidad y la formalidad para que mejore el poder adquisitivo, suban las ventas y, con eso, llegue algo de alivio para el sector. "Queremos hacer foco en ver cómo construimos un puente de la informalidad a la formalidad, porque si mejoramos los poderes adquisitivos tenemos mayor consumo, y si tenemos mayor consumo tenemos mayores ventas, y si tenemos mayores ventas tenemos progreso", sostuvo.
Más adelante, Fabián Castillo, de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires, pidió que los legisladores lleven el reclamo a gobernadores e intendentes para que se entienda en territorio qué es lo que está pasando. En tanto, Daniel Cassiet, de la Federación Económica de Corrientes, puso la lupa sobre la reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) y advirtió que hay un tramo importante de PyMEs que no podrá aprovechar ese beneficio. Por eso, pidió ampliar el alcance del programa y extender el plazo de previsibilidad.
El diagnóstico se repitió en varias voces. Gerardo Díaz Beltrán, de la Confederación Económica de Misiones, remarcó que el 95% de las PyMEs vive del consumo interno. Fabián Hryniewicz, de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de Formosa, alertó sobre la ilegalidad de mercadería y el contrabando. Y Guillermo Polke, de la Federación Económica de Santa Cruz, contó que en su provincia ya llevan ocho meses de caída del consumo y reclamó una emergencia comercial PyME también a nivel nacional, al menos hasta diciembre.
Sobre el cierre, Santiago Laugero, de la Federación Económica de Mendoza, advirtió que el buen momento de sectores como energía, minería, agro y servicios financieros no siempre llega a las economías regionales, que son claves para el empleo. Finalmente, Claudia Fernández, de la Cámara de Comercio y Actividades Empresarias de Ushuaia, fue contundente: "Esto hace sentir que sí es posible la Argentina que todos queremos; nosotros queremos PyMEs fuertes, activas; queremos tener a los mejores empleados, pero también queremos que haya consumo. No tenemos rentabilidad, perdimos consumo, no podemos seguir creciendo. Hay muchas PyMEs que se cierran".