Gianinna se quebró y contó el peor día de su vida
En la tercera audiencia, la hija de Diego relató entre lágrimas cómo se enteró de la muerte de su papá y apuntó contra el entorno que lo rodeaba.
La tercera audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona dejó una escena durísima, de esas que atraviesan a cualquiera. Gianinna Maradona se quebró al reconstruir cómo vivió las horas más oscuras de su vida, el 25 de noviembre de 2020. Con la voz rota, contó que ya venían esperando una reunión con los médicos y que todo cambió de golpe. El clima en la sala fue de absoluto silencio.
Según relató, ese día la llamó la médica Agustina Cosachov para avisarle que su papá se había descompensado. "Me dijo que vaya a la casa, que manejara tranquila. Lo primero que le pregunté fue si mi papá tenía pulso, si respiraba. Me dijeron que manejara tranquila", recordó. En medio del shock, llamó a su hermana y le pidió a su mejor amigo que se quedara con su hijo. Después salió rumbo a la casa, siguiendo incluso a una ambulancia que suponía que iba hacia el lugar.
Ya en el barrio, contó que intentó entrar y no pudo, por lo que terminó ingresando por el jardín. Allí se encontró con los médicos tratando de reanimarlo, aunque no la dejaban verlo. Minutos más tarde, personal de la ambulancia le informó que no había nada más para hacer y que Diego había muerto. La escena, según describió, fue devastadora y la dejó completamente desarmada.
En su testimonio también apuntó contra Carlos Díaz, uno de los presentes en la casa. Dijo que en ese momento se le acercó y le soltó "pasó lo que tenía que pasar", una frase que la indignó por completo. "Solo tenía palabras horribles para decirle, que no me hablara, que se aleje de mí", contó ante el tribunal. Además, remarcó que desde el primer instante sintió que la muerte de su papá no había sido natural y por eso pidió una autopsia.
La hija del Diez también reveló que al día siguiente se enteró por los medios de que buscaban responsabilizarla por no haber conseguido un médico clínico para Diego. "Muchos nos quieren hacer responsables, tirarnos la pelota, pero ellos tenían una estrategia paralela que a mí no me entraba en la cabeza en ese momento, que se puede ser tan mala persona o pensar tan rápido en saber que estabas haciendo algo mal. Ellos tenían miedo", denunció. Ya sobre el cierre, admitió que escuchar los audios de las comunicaciones del entorno le permitió entender mejor lo que pasó. "Con el diario del lunes, la manipulación fue absoluta y me siento una boluda", cerró, todavía conmovida.