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Investigación de impacto

Un caso estremecedor en Rawson terminó con una condena de 10 años

La Fiscalía avanzó con una medida fuera de lo común para resolver un abuso gravísimo y llegó a identificar al responsable. El fallo cerró una causa que mantuvo en vilo a Rawson por más de un año.

Un caso estremecedor en Rawson terminó con una condena de 10 años

Una pesquisa de enorme complejidad, impulsada por la UFI ANIVI, permitió destrabar un caso de abuso sexual en Rawson que parecía no tener salida. La clave estuvo en una medida excepcional: exhumar el cuerpo de una bebé para obtener material genético y seguir el rastro del agresor. La causa estuvo a cargo de la fiscal Andrea Insegna, que encabezó un trabajo fino, paciente y cargado de sensibilidad.

Todo se puso en marcha en mayo de 2024, cuando una docente dio aviso a la fiscalía después de escuchar el relato de una alumna de 13 años. La chica contó que un año antes había quedado embarazada y que había dado a luz a una bebé prematura, que murió a los seis meses de gestación. Desde ese momento, la investigación tomó un rumbo delicado y urgente, con una declaración en Cámara Gesell que terminó de confirmar el cuadro denunciado.

Pero todavía faltaba lo más difícil: saber quién había sido el responsable. Como no había un sospechoso claro y el hecho no era reciente, la fiscalía ordenó una medida poco habitual en estos expedientes: la exhumación del cuerpo de la bebé para extraer ADN. El procedimiento se hizo en el cementerio, con intervención policial y personal de Criminalística, y luego las muestras fueron analizadas en el Laboratorio Forense.

Durante más de un año se siguieron distintas pistas. Primero quedaron bajo la lupa dos vecinos de la menor, aunque los estudios genéticos los dejaron afuera de la investigación. El giro más fuerte llegó cuando los cotejos se ampliaron al entorno íntimo de la víctima. Ahí apareció la verdad más dura: el agresor era su propio hermano mayor, de 19 años.

El joven fue detenido en octubre de 2025 y, ya sin margen frente a las pruebas, en febrero de 2026 aceptó un juicio abreviado. La Justicia lo condenó a 10 años de prisión efectiva, pena que cumplirá en el Servicio Penitenciario Provincial. El caso deja un antecedente fuerte en la provincia por el uso de técnicas forenses poco comunes y por una investigación que, paso a paso, logró llegar a la verdad.

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