La Difunta Correa cerró una cabalgata multitudinaria y ya apuntan a un 2026 récord
El paraje vivió un fin de semana a pleno y las mejoras empiezan a notarse en serio. Con más obras, servicios y visitantes, en Vallecito ya se ilusionan con una temporada todavía más grande.
El paraje de la Difunta Correa tuvo un fin de semana para el recuerdo con una de las Cabalgatas de la Fe más convocantes de la última década. Iván Kadi, responsable del lugar, habló con Radio MIL20 y aseguró que la movida dejó una postal impactante. Según estimó, pasaron cerca de 40.000 personas entre jinetes y visitantes. "Tuvimos una fiesta impresionante", resumió, y no dudó en decir que fue una de las ediciones más grandes de los últimos años.
En ese marco, remarcó que las obras recientes ayudaron a ordenar el flujo de gente y a mejorar la experiencia de quienes llegaron hasta Vallecito. Hubo nuevos espacios, paradores, sanitarios y sectores de descanso para contener la demanda sin grandes sobresaltos. Otro dato que celebraron fue que no hubo hechos de vandalismo, algo que cayó muy bien después de antecedentes que habían generado preocupación. "El gauchaje tiene una comunión especial con la Difunta, y eso se notó en el cuidado del lugar", expresó.
Las cifras también muestran que el destino viene en franco crecimiento. Hoy el paraje recibe alrededor de 1.500.000 visitantes por año, y las proyecciones para adelante son todavía más ambiciosas. Kadi sostuvo que en 2026 esperan multiplicar la cantidad de visitas, impulsados por la inversión en infraestructura y servicios. Las fechas más fuertes siguen siendo la Cabalgata de la Fe y Semana Santa, que juntas pueden reunir entre 150.000 y 200.000 personas, un desafío enorme para toda la logística del lugar.
De cara a lo que viene, ya hay varias obras en carpeta para sostener ese ritmo de crecimiento. Entre los proyectos figuran la ampliación de las playas de estacionamiento, con una nueva para 205 vehículos, la construcción de una unidad policial rural y un CAPS más grande. También se proyecta ampliar la escuela de la zona, mejorar el escenario y reforzar el polo turístico. A eso se suma el trabajo sobre el uso del agua, un punto clave en un entorno desértico como Vallecito, junto con la expansión de la conectividad: de las 26 antenas actuales pasarían a 41 antes de fin de año. Con agua potable, más servicios y un predio renovado, la Difunta Correa se afirma como uno de los grandes centros de fe y turismo del país.