Con uniforme de seguridad y mochila de delivery: la postal de que un solo trabajo no alcanza
Una postal tomada en Rawson mostró a un hombre que combina seguridad privada y delivery para estirar los ingresos. La escena pegó fuerte porque refleja lo que viven muchos argentinos para llegar a fin de mes.
En plena crisis, una imagen registrada en Rawson dejó al descubierto una realidad que ya no sorprende tanto, pero igual golpea: cada vez más personas tienen que hacer malabares para sostenerse. El hecho ocurrió en la esquina de calle Lemos y Superiora, donde un hombre fue visto con uniforme de seguridad privada y, al mismo tiempo, con una mochila de una reconocida aplicación de delivery.
La postal no pasó desapercibida y rápidamente se convirtió en una muestra bien concreta del esfuerzo diario que hacen miles de trabajadores. Con los bolsillos ajustados y el costo de vida por las nubes, muchos se ven obligados a sumar changas, repartir pedidos o agarrar cualquier extra que aparezca. En este caso, el laburo doble terminó contando una historia que se repite en todo el país.
Más allá de lo llamativo de la escena, lo que queda en evidencia es el nivel de sacrificio que exige hoy llegar a fin de mes. Entre la pérdida del poder adquisitivo y la necesidad de estirar cada peso, el ingenio se vuelve casi una obligación. Y en San Juan, como en tantos otros lugares, esa realidad se ve todos los días en la calle.