Pese a la absolución, Padilla sigue bajo la lupa judicial
Lo investigan por una presunta estafa con un vehículo secuestrado y podría enfrentar un nuevo juicio.
Después de haber sido beneficiado con una absolución en la causa por peculado, el ex comisario Gustavo Padilla sigue en el centro de la escena judicial por otro expediente que puede complicarle el panorama. Esta vez, la investigación apunta a una presunta estafa y falsificación de documento público por la disposición irregular de un vehículo secuestrado.
El caso remite a hechos ocurridos en 2019, cuando salieron a la luz anomalías en el manejo de bienes que estaban alojados en dependencias policiales. Según la hipótesis acusatoria, Padilla habría intervenido en la transferencia irregular de un Chevrolet Corsa que estaba retenido, mediante un acuerdo económico con su propietaria. La operación, de acuerdo con la pesquisa, se habría formalizado con documentación firmada fuera del ámbito judicial y con el uso de un acta presuntamente adulterada, lo que permitió retirar el rodado sin autorización.
En esa causa también aparece involucrado el oficial inspector Mauricio Oro, señalado como partícipe en la confección del documento cuestionado. La investigación arrancó tras detectarse inconsistencias en registros internos y avanzó con la denuncia de la mujer afectada, que terminó de empujar el expediente hacia la instancia judicial.
Por ahora, el proceso no tiene fecha de inicio, aunque se prevé que el debate oral se realice en la Sala I de la Cámara en lo Penal y Correccional. El tribunal estaría integrado por Maximiliano Blejman, Daniel Guillén y Fernando Echegaray, mientras que la acusación quedará en manos de la fiscal de cámara Silvina Gerarduzzi.
A este frente se suma otra investigación que también podría complicar al ex jefe policial: el presunto desmantelamiento de un Peugeot 206 que estaba bajo su custodia. Si ambas causas avanzan al mismo tiempo, no se descarta que terminen unificadas en un solo juicio.
En paralelo, el fallo absolutorio por peculado, dictado por el juez Víctor Muñoz Carpino, podría ser revisado. Desde el Ministerio Público no descartan llevar la decisión a instancias superiores, al entender que había elementos suficientes para sostener el delito.
Con este escenario, la situación de Gustavo Padilla sigue abierta y todo dependerá de cómo avancen las causas pendientes. En el medio, queda otra vez bajo la lupa el manejo de bienes secuestrados y el control estatal sobre ese tipo de patrimonio.