Buscaban a un sospechoso por amenazas y se toparon con un arsenal y droga fraccionada
El operativo en el barrio Sierras de Marquesado terminó con el secuestro de más de 200 dosis de cocaína, armas y dinero en efectivo. El principal investigado intentó escapar, agredió a un policía y fue detenido.
Un allanamiento de personal de la División UFI Genérica en una vivienda del barrio Sierras de Marquesado, en el marco de una causa por amenazas agravadas y lesiones, terminó destapando un panorama mucho más pesado de lo que se esperaba: droga fraccionada, armas y una suma importante de plata en efectivo.
El procedimiento tenía como objetivo a un joven de 18 años, de apellido Maza, denunciado por un hecho ocurrido el pasado 19 de febrero. Según la investigación, el sospechoso habría entrado a la casa de un vecino, mostrado un revólver, golpeado a la víctima en la cabeza y lanzado amenazas de muerte.
Con la orden judicial en mano, los efectivos llegaron al domicilio, pero el muchacho intentó escapar por el fondo de la vivienda. En plena persecución, habría atacado a un oficial con una escalera, aunque finalmente fue reducido y detenido. La tensión en el lugar fue total.
Lo más impactante apareció durante la requisa. Los uniformados hallaron 203 envoltorios de nylon con cocaína, equivalentes a 57 gramos, además de cogollos y un cigarrillo de marihuana. A eso se sumaron 276.720 pesos en moneda nacional y extranjera, junto con dos balanzas digitales, elementos que refuerzan la sospecha de venta de estupefacientes.
El secuestro también incluyó varias armas: una escopeta calibre 12 marca Saragueta, un arma blanca de fabricación casera, un caño con un cuchillo atado, una vaina servida calibre 9 milímetros y tres cartuchos. Además, se incautaron dos teléfonos celulares.
Después del operativo, intervino personal de Drogas Ilegales y la fiscal coordinadora Daniela Pringles. En la vivienda había además tres hombres, quienes quedaron a disposición del Tercer Juzgado de Faltas por distintas contravenciones.
En tanto, Maza fue alojado en la Comisaría 38°, donde permanece a la espera de la audiencia de formalización. Lo que arrancó como una causa por un hecho violento ahora podría derivar en delitos ligados al narcomenudeo y la tenencia de armas.