La madre de Jairo no afloja y exige justicia con mano firme
Laura Esquivel, madre de Jairo Malla, reclama que la pena sea efectiva y anuncia que no descansará hasta agotarlo todo en la justicia.
Laura Esquivel, mamá de Jairo Malla, levantó la voz una vez más y metió el dedo en la llaga al cuestionar el sistema judicial que, según ella, juega con distinta vara para víctimas y victimarios. "Los derechos de las víctimas es por lo que peleamos. Los homicidas tienen todos los derechos, mientras que las víctimas parecen no tener", tiró con bronca.
Remarcó que, aunque las víctimas tienen derechos, muchas veces se pisotean, y por eso exigió que el caso se lleve con seriedad y que se imponga una condena que realmente se cumpla. No se la banca para nada la frase de la fiscal Correa, que dijo que la causa tiene dos años y dio a entender un "ya está, no rompan más". Eso para ella fue un baldazo de agua fría y una muestra de falta de respeto y empatía.
"Como mamá voy a luchar hasta el final, agotando todos los recursos", dijo firme como un roble. No dejó pasar el momento para aclarar: "Para mí fue una falta de respeto. Mi hijo, como cualquier otra víctima, no es un número más". Y con las uñas listas pisó el acelerador: "Si la respuesta que me den dentro de un mes no es positiva, voy a ir a la Corte Suprema".
La mujer dejó en claro que su compromiso no tiene techo: "Voy a hacer todo hasta el final. Cuando esto termine, voy a mirar al cielo y le voy a decir a Jairo: ‘Negro hice todo’. Nadie podrá reprocharme nada".
El martes en la audiencia de impugnación, la querella pidió que no se acepte el juicio abreviado y que el asunto siga a juicio oral y público. Insisten en que la condena sea efectiva, mientras que la fiscalía pelea por una pena de tres años de prisión condicional y seis años de inhabilitación para conducir.
Ahora, el tribunal tiene 30 días para decidir si da el visto bueno al acuerdo o si el caso avanza a juicio. La familia espera con el corazón en la mano, porque la esperanza no muere.