San Juan al rojo vivo: entregaron la línea de alta tensión a la gigante minera y hubo polémica
El Gobierno nacional concedió sin aviso una línea de alta tensión clave para el proyecto de cobre Vicuña, en San Juan. Autoridades locales y sectores mineros ponen el grito en el cielo y piden una audiencia pública para frenar el conflicto.
En el corazón de San Juan, la entrega de una línea de alta tensión de 500 kV al proyecto minero Vicuña está levantando ampollas. Esta obra estratégica, que se financió con plata de todos y llevó más de 25 años gestarse, ahora abastece a la gigante minera BHP, el mayor monstruo mundial del cobre, sin consultar a nadie, señaló LPO.
Este desembarco oficial generó un revuelo bárbaro porque sacaron energía de una infraestructura vital y pública sin llamar a las autoridades locales. La línea atraviesa la provincia como columna vertebral y tiene un tope en su capacidad, por eso ponerla al servicio exclusivo de una privatizada profunda a todos agarró de sorpresa.
El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) salió a la cancha rápido y solicitó que se convoque a una audiencia pública para discutir cómo esta decisión impacta en el sistema eléctrico provincial. "Es imprescindible un debate serio antes de darle luz verde a semejante concesión", remarcaron.
La cuestión de fondo está en que reservar potencia para un jugador privado tan grosso podría dejar a otros proyectos sanjuaninos fritos sin energía en el futuro cercano.
Desde la intendencia de Calingasta, el corazón minero de la cordillera y eje principal del distrito Vicuña, el intendente Sebastián Carbajal fue categórico: calificó el acto de "avasallamiento" por parte del Gobierno nacional y anunció que evalúan llevar el tema a la Justicia para frenar esta entrega unilateral.
El proyecto Vicuña concentra yacimientos de cobre que son joya de la corona para toda la región andina y una gran apuesta para la minería de la próxima década en Argentina, con la BHP como actor central y con una capacidad financiera que impone respeto.
Lo que llama la atención a varios en el sector es el correr de encuentros calientes entre funcionarios de Casa Rosada—incluido el presidente Milei—y las cabezas locales de BHP que sembró dudas sobre prioridades y acuerdos detrás de bambalinas.
Un empresario del rubro no dudó en confesar:"Hay proyectos esperando capacidad eléctrica hace tiempo y de repente aparece esta resolución que beneficia al más grande". El agua está turbia y las miradas se cruzan con suspicacia.
En San Juan, donde la minería es política de Estado desde siempre, la bronca crece por no haber sido parte del diálogo. Según fuentes de la provincia, el gobernador Marcelo Orrego ni siquiera avaló la movida, lo que evidencia divisiones internas y el malestar político que esta decisión generó en la arena local.
Más allá de esta discusión técnica sobre una línea de potencia, lo que se juega es quién maneja y cómo se reparte la energía crítica que pagamos entre todos y que empuja nuestros proyectos productivos y sueños provinciales.