Rivera Prudencia alerta sobre un posible problema eléctrico y exige al ENRE una audiencia pública
El ex presidente del EPRE advirtió que la expansión del consumo minero podría superar la capacidad de la línea Mendoza–San Juan durante la noche. Sostuvo que el organismo nacional no puede avanzar con las autorizaciones como las que hizo con Vicuña Argentina, sin un debate público que evalúe el impacto sobre el abastecimiento eléctrico provincial
El ex presidente del EPRE, doctor ingeniero Jorge Rivera Prudencia, analizó recientemente la situación de la infraestructura eléctrica provincial frente a la resolución del ENRE y los requerimientos de la industria minera. En sus declaraciones, el experto fue tajante al sostener que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad no puede avanzar sin convocar a una audiencia pública para discutir el impacto de las obras proyectadas. Las declaraciones las hizo el especialista en el Programa La Ventana. El desafío de las líneas hacia el norte y el financiamiento Rivera Prudencia explicó que el sistema actual cuenta con dos facetas críticas. Por un lado, las líneas que parten de la estación transformadora San Juan hacia el norte, destinadas a la zona minera, requieren ser potenciadas ya que actualmente operan en 132 kV.
No obstante, advirtió que en este proceso se deben respetar las reservas de capacidad de aquellas mineras que realizaron aportes previamente. En cuanto al financiamiento de estas obras, el ex titular del EPRE calificó como un "grave error" la decisión del gobierno anterior de afectar las regalías mineras para estos trabajos. Según su análisis, anteriormente las empresas tenían la obligación de realizar aportes de infraestructura que superaran la vida útil de sus emprendimientos como condición para aprobar sus declaraciones de impacto ambiental. Bajo el esquema actual, Rivera Prudencia sostiene que "la plata la pone la gente" a través del diferimiento de regalías, permitiendo que las mineras recuperen su inversión inicial con fondos públicos.
El cuello de botella
La línea Mendoza-San Juan Para el ingeniero, el problema más grave no reside en las líneas internas hacia el norte, sino en la capacidad de la línea Mendoza-San Juan, que es la que abastece a la provincia. El incremento de la demanda minera —que estima entre 500 y 600 MW adicionales para proyectos como Vicuña y otros— generaría un conflicto de abastecimiento durante las horas nocturnas. Si bien los parques solares de la zona pueden cubrir la demanda durante el día, "cuando se va el sol hay que abastecer por esa línea". Rivera Prudencia advirtió que la infraestructura actual de Mendoza-San Juan podría resultar insuficiente para satisfacer simultáneamente la enorme potencia requerida por las mineras y la demanda del Gran San Juan, que representa el 80% del consumo provincial. La exigencia de una audiencia pública Ante este escenario de incertidumbre sobre la seguridad del sistema eléctrico, el doctor Rivera Prudencia enfatizó la necesidad legal y técnica de un debate abierto. "El ENRE no puede otorgar esto si no hay audiencia pública", afirmó categóricamente. Finalmente, instó a realizar presentaciones concretas para exigir este espacio de discusión, señalando que uno de los puntos centrales a tratar debe ser la construcción de una eventual segunda línea de 500 kV entre Mendoza y San Juan para garantizar que el desarrollo minero no comprometa el servicio eléctrico de la población.