San Juan se planta y no afloja: el EPRE le pone un freno al ENRE para proteger la luz de los sanjuaninos
El EPRE salió con los tapones de punta contra el ENRE por querer darle toda la cancha al proyecto minero Josemaría en el corredor eléctrico Nueva San Juan–Rodeo, una obra que los sanjuaninos bancaron con su plata. ¿El riesgo? Que Vicuña Argentina monopolice por 25 años y deje al resto sin energía ni futuro industrial.
El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) no se quedó callado y presentó una queja formal contra el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), que pretende darle casi toda la prioridad del corredor eléctrico Nueva San Juan–Rodeo a la empresa Vicuña Argentina S.A. para su ambicioso proyecto minero Josemaría. Esta movida del EPRE es un verdadero gesto de defensa para los sanjuaninos, que construyeron y pagaron esta infraestructura con esfuerzo y sacrificio.
"Ninguna alternativa operativa para proyectos privados debe implicar incrementos en las facturas de los usuarios de San Juan", remarcan desde el EPRE, dejando clara la postura firme en favor de los vecinos. Exigen una Audiencia Pública antes de cualquier certificación que afecte la salud energética de la provincia, porque los asuntos grandes no se pueden resolver a espalda del pueblo.
Lo más jugoso de la historia es que esta línea de extra alta tensión 500 kV San Juan – Rodeo no salió de la nada: la mitad del dinero salió del bolsillo de los sanjuaninos, vía fondos específicos que se recaudan en sus boletas, y la otra mitad de fondos nacionales. Entonces, que ahora una sola empresa quiera acaparar el 71% de la capacidad total de la línea, y encima por 25 años, suena a una tomadura de pelo y un abuso de poder.
Desde el organismo provincial no se andan con vueltas y hablan de un "ejercicio abusivo del derecho de acceso", que podría dejar a San Juan corto de energía para su crecimiento. Las previsiones no perdonan: la demanda eléctrica podría crecer un 40% para 2030, y si esta autopista energética queda cerrada para otros usos, la provincia se juega a perder oportunidades para meter energías renovables y sostener nuevos emprendimientos industriales.
Además, el EPRE reclama que Vicuña Argentina pague lo suyo, como "Beneficiario No Iniciador", para seguir respetando a quienes pusieron la plata primero: la Provincia y el Fondo Fiduciario. No es cuestión de regalar nada ni que el negocio quede para unos pocos. San Juan quiere crecer, pero con orden, justicia y participación popular.
La voz es clara y potente: la infraestructura estratégica no es un cheque en blanco para negocios privados. Aquí manda el interés común, y los sanjuaninos lo saben bien. No van a permitir que el bienestar eléctrico y el futuro industrial queden atados a conveniencias privadas. El tono está puesto y la pulseada recién comienza.