La oposición logra frenar la votación de la Ley Glaciares en Diputados
El plenario de comisiones decidió postergar la votación del proyecto sobre Glaciares, previsto para el 12 de marzo, y acordó nuevas instancias de participación ciudadana antes de avanzar en el recinto.
El primer cara a cara sobre la reforma de la Ley de Glaciares arrancó con todo en Diputados. Aunque el Gobierno había puesto la fecha para el 12 de marzo y pensaba sacar la ley rápida y sin escalas, el plenario de comisiones de Recursos Naturales y Asuntos Constitucionales les bajó el pulgar y decidió parar la maniobra. La oposición pidió tiempo, mucho debate y darle bola a la gente antes de darle el visto bueno.
Desde la banca libertaria reconocieron a este medio: "Teníamos contemplada la posibilidad de extender el debate para después no estar corriendo con el dictamen". Además, tiraron que podrían llamar a algún funcionario del Ejecutivo para que explique y defienda el proyecto. Desde un bloque opositor analizaron para Ámbito: "Es un pequeño triunfo, pero hay que cuidar este mes para que no se den vuelta diputados. Hoy ellos no tienen los votos en el recinto y tienen que revertir votos del peronismo". En otras palabras, no están para nada cómodos en esta pulseada.
El proyecto cambia la Ley 26.639, que protege los Glaciares y el Ambiente Periglaciar, y se apunta a fortalecer que esos hielos son reservas estratégicas clave para el agua. Lo que levanta polvo es que se le entrega a las autoridades locales la posibilidad de decidir qué glaciar es estratégico y meter mano en el Inventario Nacional de Glaciares (ING), sumando además un espacio para la participación ciudadana. Esto va en contra del criterio del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), y es consecuencia de los cambios de último momento hechos en el Senado. Allí eliminaron también la intervención de Cancillería en zonas limítrofes y sacaron de la ecuación al Comité de Cuenca para fiscalizar suelos compartidos.
¿Y en Diputados? La oposición arrancó picante, queriendo evitar la velocidad con la que el Senado dictaminó la ley. Ahí solo hubo dos reuniones rápidas: una con gobernadores de provincias mineras, y otra con empresas y ambientalistas. Luego nomás, a dictaminar y votar. Ahora buscan audiencias no sólo en Buenos Aires sino también en provincias, porque el agua y sus cuencas pasan por muchas jurisdicciones. Los diputados bonaerense Sabrina Selva, porteño Maximiliano Ferraro y jujeña María Inés Zigarán empujaron para llevar el debate a diferentes puntos del país. Ferraro destacó que el 36% del territorio continental depende del agua que viene del deshielo, mientras que el bonaerense Juan Grabois insistió en que permitan a las provincias asegurar la participación de comunidades vulnerables que no tienen acceso a Internet.
Por su parte, el santafesino Nicolás Mayoraz quiso bajarle el tono y propuso una sola audiencia pública el 25 de marzo con cinco minutos para cada orador. Pero al final, cedieron y acordaron dos encuentros: uno presencial en Buenos Aires y otro virtual con plataforma abierta, ambos en marzo, para después dictaminar.
No pasó desapercibido que este plenario ocurrió justo un día después de que se suspendiera una actividad que buscaba revisar los fondos para prevenir incendios en Chubut. La diputada rionegrina Adriana Serquis no se guardó nada: "Evitan dar la cara por los incumplimientos del Gobierno en la prevención y combate contra el fuego, precarizan a los brigadistas, retienen fondos que deben enviar a los bomberos y apuran la entrega de los Glaciares". El acto quedó en suspenso, pero la pulseada por los Glaciares sigue firme y caliente.