Argentina en la cuerda floja tras el bombardeo estadounidense a Irán
El analista Sergio Guzmán advierte sobre las consecuencias de la postura argentina ante el ataque de EE.UU. a Irán, en un contexto global frágil y con organismos internacionales debilitados.
El bombardeo de Estados Unidos a Irán y la muerte del líder Ali Khamenei marcaron un giro tremendo en el tablero mundial y pusieron a nuestro país en una posición complicada, ya que se alineó con Washington. El analista internacional Sergio Guzmán habló con Mil20 y describió esta era como "sumamente delicada", señalando que es un punto de inflexión en la historia global.
"Los organismos multilaterales, esos que conocemos desde 1945, hoy parecen inertes, casi sin poder de acción", cuestionó Guzmán, al criticar la movida unilateral de Estados Unidos. Además, destacó que naciones como Albania, Australia y Canadá apoyaron la postura de Washington y de Israel, pero advirtió que la Argentina fue más lejos: "la República Argentina ha celebrado el bombardeo a una capital, a una ciudad".
El analista remarcó la gravedad de esta celebración: "Estamos festejando el bombardeo a una comunidad civil. Eso no es chiquito ni va a salir gratis". Por eso, anticipó que esta decisión podría traer consecuencias en el mediano o largo plazo, aunque pidió prudencia al expresarse.
También puso la lupa en la naturaleza del régimen iraní y recomendó "desprenderse de las categorías occidentales" para entender su política y religión. "Acá hablamos de una teocracia donde la religión tiene un peso distinto al que conocemos en Occidente", explicó Guzmán, recordando la rica historia de la nación persa.
El analista criticó la costumbre de interpretar los conflictos con una mirada exclusivamente occidental, resaltando lo obtuso que resulta imponer esas lógicas en pueblos con distintas formas de vida.
Sobre los intereses de Estados Unidos, Guzmán explicó que el objetivo principal pasa por "neutralizar el programa nuclear iraní", aunque también mencionó ganancia económica y la intención de limitar el acceso de China al petróleo iraní. En tanto, la posición de Israel nace del temor a una amenaza existencial.
Respecto al ataque, recordó que había negociaciones en marcha y un cuarto intermedio previsto en Ginebra. "No fue un portazo ni un rechazo a dialogar; justo en ese marco sucedió la acción", dijo.
Mientras China, Rusia y Francia pedían calma y convocatoria a diálogo, con Francia impulsando una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, "Argentina optó por celebrar esta movida", una elección que Guzmán comparó con el pedido mundial de mesura.
Internamente en EE.UU., apuntó que la administración Trump actúa de forma unilateral y sin consultar siquiera a sus propias instituciones, exhibiendo una agresividad notable. "La historia de los imperios muestra que en su ocaso se vuelven más violentos", concluyó.
El mundo está en vilo, con un Mundial a la vuelta de la esquina y conflictos que asoman en distintas partes. Guzmán avisó que las decisiones diplomáticas de ahora podrían jugar su papel en el futuro cercano, y la preocupación a nivel global no da respiro.