La cabo Lucero, la valiente que salvó niños de un incendio, hoy lucha por su vida y necesita un marcapasos
Marcela Lucero, policial sanjuanina que actuó cuando estaba de franco para rescatar chicos de un fuego, ahora enfrenta complicaciones cardíacas graves. Su familia denuncia el abandono de la ART mientras la enfermedad la obliga a una delicada operación.
La historia de Marcela Lucero, cabo de la Policía de San Juan, es una mezcla de coraje y lucha que no termina en el rescate heroico durante un incendio cuando estaba fuera de servicio. Hoy, la mujer pelea contra las graves secuelas que le dejó aquella acción valiente: un serio problema en el corazón que requiere la colocación urgente de un marcapasos.
Tras haber estado en terapia intensiva, Marcela se encuentra estable pero todavía delicada, alojada en la unidad coronaria del Hospital Privado. Su padre, Marcelo Lucero, explicó: "Está estable, a mi entender. A las 14.15 la operan para ponerle el marcapasos" y agregó que la intervención le bajó notablemente el ritmo cardíaco, sumando incertidumbre sobre la duración de su recuperación.
Lo que suma indignación en la familia es la falta de apoyo de la ART, que dejó de cubrir los gastos médicos pese a que Marcela sufre afectaciones serias en las vías respiratorias. "La ART el lunes dejó de asistirla y ella tiene problemas en las vías respiratorias. El Gobierno tendría que ver eso. Tuvimos que juntar entre amigos 805.000 pesos para solventar los 3.000.000 de pesos que sale el marcapasos", contó Marcelo, denunciando esta desprotección al borde de la injusticia.
Por suerte, la Jefatura de Policía le brindó un respaldo importante: "Estoy agradecido con la Jefatura de Policía, me han dado una mano grande", valoró el hombre, destacando el enorme apoyo institucional en medio del conflicto. Además, señaló que el personal policial se somete a controles médicos anuales que reflejan el compromiso con la salud de sus agentes.
El jueves será un día crucial para Marcela, cuando la intervención quirúrgica defina el rumbo de su recuperación. Mientras tanto, su historia de valentía tocó corazones en toda la provincia, recordándonos que detrás del uniforme hay una mujer que dio todo para salvar a otros y que ahora necesita que la comunidad se una para apoyarla en su propio combate.