Ayudó a un vecino a apagar un incendio y sufrió intoxicación por inhalación de humo
Un agente de la Comisaría 13ª terminó mal tras ayudar a apagar un incendio en una casa del barrio Güemes. Aunque se descompensó por la inhalación de humo, los médicos lo atendieron en el lugar y no fue necesario llevarlo al hospital.
En pleno operativo para controlar un incendio en el barrio Güemes, un efectivo de la policía tuvo que bancársela a lo bravísimo. El fuego se desató en la vivienda ubicada en la esquina de Vélez Sarsfield y Andrade, propiedad de José Fernández, un hombre de 59 años y dueño de casa, que junto a un vecino intentaron sin éxito dominar las llamas.
El incidente surgió por un problema eléctrico en una heladera que estaba en un lavadero, una de las últimas habitaciones del inmueble. En esa pelea contra el fuego, apareció al rescate Fernando Aballay, policía de 28 años y de franco, que sin pensarlo se metió para ayudar. Pero la cosa se puso difícil: el aire cargado de humo le causó una fuerte descompensación.
Afortunadamente, rápido llegó el refuerzo en forma de la ambulancia interno 110, con el enfermero Marcos Rojas (MP 3710) al mando, que le dio asistencia en el lugar y le salvó el día sin necesidad de llevarlo al hospital. Después, el cuerpo de Bomberos pudo extinguir el incendio y frenó que las llamas arrasaran con el resto de la casa.
Ahora, las autoridades están haciendo las cuentas para determinar qué fue lo que realmente originó este susto que tuvo a toda la zona en vilo. Mientras tanto, el vecino y el policía ya se recuperan después de poner el pecho en medio de la emergencia.