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Maltrato infantil

Liberaron al padrastro y a la madre imputados por pegarle a dos chiquitos en Pocito

Matías Carlos Farías y Florencia Bustos fueron acusados por golpear a los nenes con cintazos y tirones de cabello. A pesar de los antecedentes del hombre, el juez les negó la prisión preventiva y les dictó restricciones.

Liberaron al padrastro y a la madre imputados por pegarle a dos chiquitos en Pocito

En una audiencia que dejó a todos con la boca abierta, la Justicia decidió este viernes imputar a Matías Carlos Farías y a Florencia Bustos, pareja y responsables directos de dos pibes que sufrieron violencia en su propia casa. Según consta en la denuncia, los nenes recibieron cintazos, golpes y hasta mechonazos que les dejaron marcas de sobra.

El drama estalló cuando el mayor, de apenas 11 años, logró escaparse y le contó a su abuela las pesadillas que vivió el lunes pasado bajo la misma techo que sus agresores. Su hermanito de 8 años tampoco se salvó y también fue víctima de esos castigos crueles. El informe médico confirmó lo peor: hematomas compatibles con los malos tratos. Y para ponerle más pimienta a la historia, una vecina aseguró que los chicos estaban aterrados y que, en más de una ocasión, no habían probado ni un bocado.

El fiscal Leonardo Arancibia, de la UFI CAVIG, no dudó: pidió prisión preventiva para Farías, que arrastra antecedentes por drogas y lesiones con amenazas, y prisión domiciliaria para Bustos. Pero la defensa salió con los tapones de punta, asegurando que la mujer no tenía antecedentes penales y que el hombre ya había cumplido sus condenas previas.

Los acusados no admitieron ni negaron las agresiones, pero tiraron parte de la culpa hacia el papá de los chicos. Finalmente, el juez de garantías Alberto Caballero decidió abrir una investigación penal preparatoria por seis meses, imputando a ambos por lesiones leves y agravadas por el vínculo. Sin embargo, rechazó la prisión preventiva y les impuso medidas restrictivas: les prohibió acercarse a los menores y al denunciante, y además ordenó que Farías se presente cada diez días en la Comisaría 7°.

Por el momento, la situación de los niños está así: uno volvió con su papá y el otro está al cuidado de su abuela, en búsqueda de un ambiente más seguro y lejos de aquel infierno.

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