¡El asado no afloja! Crece el consumo de carne a pesar de que la plata aprieta
En noviembre, los argentinos se la rebuscaron y siguieron consumiendo carne vacuna pese a que los precios pegaron un salto. El asado fue el corte que más se encareció, pero eso no frenó el apetito nacional.
Mientras los precios no paran de trepar, el consumo de carne vacuna en nuestro país se las ingenió para subir 3,4% en noviembre comparado con el año pasado, según el informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA). Parece que la costumbre de juntar a la familia al rededor de la parrilla sigue ganándole a la inflación.
El promedio anual por persona llegó a 48,3 kilos, una mejora del 2,3% entre enero y noviembre respecto a 2023. Esto equivale a un consumo total de unas 2,101 millones de toneladas de carne con hueso. Una muestra clara de que el asado no abandona la mesa del argentino, ni aunque los pesos anden cada vez más cortos.
Ahora, ojo al dato: en noviembre los precios pegaron un salto de 6,6% mensual, un porcentaje más alto que el mes anterior, donde subió un 2,6%. Entre los cortes, el que no tuvo piedad y más aumentó fue el asado, con un 13% en un solo mes, llegando a costar en promedio 13.304,75 pesos por kilo. Lo siguen la nalga (10,2%), la carne picada común (9,5%), el cuadril (9,4%) y la paleta (8,4%). Por suerte, las hamburguesas congeladas se mantuvieron un poco más accesibles con un ajuste del 2,9%, y el pollo entero bajó un 1% mensual, acumulando una caída de casi un 7% en cuatro meses.
Si miramos la comparación anual, los precios de la carne se dispararon un 53,2% en noviembre, más que en octubre que había sido un 47,3%. El asado se ganó otro título con un aumento del 76,8% en un año, seguido de cerca por el cuadril y la nalga. Una fiesta para los carniceros y una mala noticia para los bolsillos.
Por el lado de la producción, la industria frigorífica logró sacar casi la misma cantidad de carne que el año pasado con 2,881 millones de toneladas en los primeros once meses. Eso sí, noviembre bajó un poco la producción respecto a octubre, cayendo un 6,3% mensual. En exportaciones, el panorama fue de retroceso en general, con una baja del 10% interanual, afectada principalmente por la menor demanda de China y Israel.
La pelota está en la cancha de los argentinos que, a pesar de las vueltas y sus piñas económicas, siguen apostando a la carne vacuna como plato fuerte. ¡Y que siga la parrilla, entonces!