¡Ojo, Argentina! El mundo se mudó a Asia y los expertos nos dicen cómo nos afecta el nuevo orden global
Dos especialistas internacionales en el Coloquio de IDEA explicaron cómo el ascenso de Asia y el poder de China redefinen todo, y qué significa para nuestra región.
El mundo está cambiando de manos, y el centro de la escena se mudó a Asia, con China a la cabeza. Este nuevo orden global está redefiniendo cómo se manejan la política, la tecnología y los negocios en todo el planeta. El poder, que antes estaba en el Atlántico Norte, ahora se fue para el Pacífico. Con tanta gente, innovación y crecimiento económico en Asia, nuestra América Latina tiene que ponerse las pilas para entender cómo jugar en este nuevo tablero.Esto lo contaron dos capos de la política internacional en el 61° Coloquio de IDEA, que se hizo en Mar del Plata. Manuel Muñiz, de la IE University, y Valentín de Miguel, ex Accenture, nos dieron su visión sobre este cambio mundial y cómo nos pega a nosotros en la región.Muñiz explicó que el orden mundial que conocimos después de la Segunda Guerra y la Guerra Fría, se está rompiendo. Hay dos motivos: por un lado, potencias como China que quieren cambiar las reglas del juego global; por el otro, las democracias de Occidente están implosionando, con mucha polarización y populismo. Dijo que China no es una novedad, que su economía fue la más grande del mundo durante 18 de los últimos 20 siglos, ¡los últimos 200 años fueron la excepción!En lo económico, la balanza se inclinó para Asia, con el empuje de China, Japón e India. Hoy, el PBI chino ya le gana al de Estados Unidos si medimos el poder de compra, y desde 2018 la mayoría de los países prefieren comerciar con China. Muñiz lo dejó claro: estamos en una competencia zarpada, tecnológica, económica y geopolítica, con dos modelos de poder enfrentados.Valentín de Miguel reafirmó que Asia es el nuevo corazón económico del mundo, aportando entre el 60% y 70% del crecimiento global desde el 2000. Y para 2023-2024, ¡el 70% del aumento de la economía mundial viene de ahí! De Miguel nos explicó que Asia no es un bloque parejo, sino un quilombo de culturas y economías distintas, pero con tres pilares que los hacen fuertes: innovación, educación y ahorro. Cuatro de los cinco polos tecnológicos más importantes están en Asia, y China, por ejemplo, tiene 200 millones de universitarios y gradúa 1.6 millones de ingenieros por año. Además, los chinos ahorran el 34% de lo que ganan y casi todos tienen casa propia, ¡un ejemplo de previsión!Este avance asiático no es solo global, nos toca de cerca. China es el principal socio comercial de Sudamérica y el segundo de Argentina. Le vendemos el 80% de nuestra harina de soja y el 75% de la carne vacuna. ¡Y ojo! Los bancos chinos ya prestaron más plata en la región que el Banco Mundial y el BID juntos desde 2005. De Miguel fue claro: Asia necesita lo que nosotros tenemos (agro, energía, minería), así que ignorarlos sería quedarnos afuera del futuro.Muñiz nos alertó que, con este panorama, necesitamos una política exterior bien activa y una estrategia clara con China. No podemos elegir entre "alinearnos o aislarnos". Ambos expertos coincidieron: el poder se fue para Asia y eso cambia todo, desde la economía hasta la política y las relaciones entre países. Este siglo XXI lo va a definir cómo se junten la innovación de Asia y la respuesta de las democracias de Occidente, porque el poder ahora no es solo militar o comercial, también es tecnológico y cultural.