Los jubilados no se rinden: nueva marcha en el Congreso con despliegue policial zarpado, pero esta vez sin incidentes
Los abuelos volvieron a copar las inmediaciones del Congreso pidiendo por sus jubilaciones. Hubo un operativo de seguridad impresionante, pero a diferencia de otras veces, todo transcurrió sin incidentes ni detenidos.
Los abuelos, esos que con tanto esfuerzo construyeron el país, no se dan por vencidos. Este miércoles, como ya es costumbre, volvieron a las calles frente al Congreso de la Nación. Aunque esta vez la cantidad de manifestantes fue menor, lo que llamó la atención fue el despliegue de las fuerzas de seguridad, que superó en número a quienes reclamaban. El pedido es el de siempre: jubilaciones dignas y que se revisen las medidas económicas actuales.Desde temprano, el Palacio Legislativo se llenó de uniformes. Agentes de la Federal controlaban los accesos, mientras que la Policía de la Ciudad formaba un segundo cordón en las calles de alrededor. Todo según el famoso protocolo antipiquetes del Ministerio de Seguridad, que busca garantizar la circulación. La buena noticia es que, a diferencia de otras marchas que terminaron con problemas, esta vez la jornada se mantuvo tranquila, sin enfrentamientos ni detenidos.Con pancartas y cantos, los jubilados y pensionados expresaron sin rodeos sus necesidades. Insisten en que las mínimas no alcanzan para nada frente a la suba de precios, que se come los pocos pesos que tienen. Quieren que los diputados y senadores actúen de una vez y traten una reforma que les devuelva algo de lo que perdieron. "La realidad de quienes dependen de la jubilación mínima se vuelve cada mes más difícil", contaron algunos de los presentes, reflejando el sentir general.Los referentes de las distintas agrupaciones son claros: sus reclamos no encuentran eco en el gobierno y el diálogo está estancado. Además de la actualización de los haberes, piden con urgencia que se restituyan los medicamentos gratuitos para los adultos mayores y que se refuerce la asistencia médica. Un combo de necesidades básicas que, para muchos, es cuestión de vida o muerte.Estas marchas semanales buscan mantener el tema previsional en la agenda, porque es uno de los sectores más golpeados. Y aunque esta vez no hubo represión ni violencia, es importante recordar que el miércoles pasado, en una movilización similar, la policía detuvo a tres personas y hubo gente afectada por gases al intentar pasar el vallado.Desde las organizaciones fueron contundentes: "No vamos a dejar las calles hasta que se escuche nuestro reclamo", aseguraron a un móvil. Los abuelos están decididos a seguir luchando por lo que les corresponde, esperando que algún día sus voces sean escuchadas y sus bolsillos dejen de sufrir tanto.