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Portales: Un final solo

El triste final de Javier Portales: el genio de la risa que brilló con Olmedo y se fue en soledad

Un repaso por la vida del gran Javier Portales, desde sus inicios y el éxito con Olmedo hasta sus últimos días, marcados por la enfermedad, la soledad y los problemas económicos.

El triste final de Javier Portales: el genio de la risa que brilló con Olmedo y se fue en soledadCrédito: Infobae

Desde muy pibe, Portales supo que lo suyo era la actuación. Después de probar suerte en los radioteatros rosarinos, se instaló en la capital. Su carrera despegó con "Quinto año nacional" y luego se sumó a "Operación Ja Ja", que más tarde se convertiría en el emblemático "Polémica en el bar". Allí, compartió mesa con grandes como Juan Carlos Altavista y Jorge Porcel, consolidándose como una figura clave del humor argentino.

No solo brilló en la tele, también fue un actor muy querido en el cine, participando en un centenar de películas. Pero la inesperada partida de Olmedo en 1988 lo golpeó fuerte. Aunque siguió trabajando y hasta recibió el Premio Podestá en 1999 por su trayectoria, con el tiempo su salud se fue complicando y la soledad empezó a ser su compañera.

Su vida familiar, dicen, no fue tan prolija. Se separó de su primera esposa, Yolanda Vitulano, dejando a su hijo Javier Ángel muy chico. Después estuvo dos décadas con Delia Novoa, una relación que terminó de golpe en 1995 tras ser descubierto con otra mujer, Marina Gacitúa. La ruptura le trajo un juicio que lo dejó sin un peso, marcando el inicio de su debacle económica.

Los problemas de salud se sumaron a la mala racha. A principios de los "90, una caída le provocó una hernia de disco y, tras una operación de columna sin éxito, sus dolores se hicieron insoportables. Recurrió a una silla de ruedas y, buscando una mejora, viajó a Cuba. Pero a su regreso, sufrió un ACV, luego otro, y para colmo, tres infartos. Quedó hecho pelota.

Aunque convivía con Marina y su hija, su propio hijo denunció que ella lo abandonó en su peor momento. Así, Javier Ángel tuvo que hacerse cargo de su padre en sus últimos dos años de vida. El actor que alguna vez facturó fortunas, pasó sus días finales sin dinero y con deudas que se multiplicaban.

Finalmente, el 14 de octubre de 2003, a los 66 años, Javier Portales falleció en el Hospital Ramos Mejía por una descompensación diabética. El único que lo acompañó hasta el último aliento fue su hijo. Dicen que hacía tiempo había perdido la alegría, pero el público lo sigue recordando sonriente, intentando mantener la seriedad mientras el Negro Olmedo siempre lograba hacerlo tentar.

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