No levanta cabeza: La actividad económica sigue en caída libre y golpea fuerte el bolsillo de la gente
Dos informes privados confirmaron lo que muchos ya sienten: la economía sigue en baja, especialmente en el consumo. La recesión ya es un hecho y los números no dan respiro a los argentinos.
Argentina está oficialmente en recesión, un término que los economistas usan cuando la economía cae por dos trimestres seguidos. Y eso es lo que pasó: los números oficiales ya lo confirmaron con caídas importantes en lo que va del año.
Pero la cosa no mejora. Según datos preliminares de consultoras privadas, como Qualy, la situación siguió complicada en agosto y septiembre. Los sectores que dependen del consumo interno, o sea, lo que compramos todos los días, son los que más sufren y muestran números en rojo.
Mientras algunos rubros como la producción de hierro o el petróleo mostraron un poco de aire, y las ventas de autos subieron (pero por las importaciones, no por la producción nacional), la mayoría la pasa mal. Las PyMEs, por ejemplo, esas que son el motor de muchos barrios, vieron cómo sus ventas se achicaron.
En un panorama general, el Índice Líder de Actividad de Analytica habla de un estancamiento. Esto se nota en todos lados, incluso en los créditos: conseguir plata para invertir o comprar se puso más difícil, con casi todas las líneas de crédito en baja.
El propio ministro de Economía, Luis Caputo, no se guardó nada y reconoció este parate. Explicó que, en parte, se debe a la oposición y a las altas tasas de interés, que si bien frenaron un cimbronazo financiero, también frenaron el crecimiento.
Caputo insistió en que la tarea del Gobierno es ordenar la macroeconomía, para que después el sector privado sea el que encuentre las oportunidades y ponga el hombro para que la cosa empiece a repuntar. Un mensaje que deja la pelota picando para el futuro.