Presupuesto 2026: El Gobierno tira números, pero los expertos ya le encuentran el "pero"
Arranca el debate en Diputados por la plata del año que viene. El Gobierno es re optimista con sus proyecciones, pero un informe clave ya dice que las cuentas no cierran ni a palos.
Desde el Instituto de Estudios Económicos (Ieral) le pusieron la lupa a las estimaciones oficiales y, si bien vieron con buenos ojos la idea de mantener el superávit fiscal, no se guardaron nada a la hora de cuestionar los supuestos. Según ellos, el proyecto es demasiado optimista y no contempla reformas fiscales importantes, manteniendo números muy similares a los de 2025.
Por ejemplo, el Gobierno pronostica una inflación del 10,1% para 2026, ¡menos de la mitad de lo que esperan para este año! Esto va en línea con lo que dice Milei de que la inflación va a desaparecer a mediados de 2025. Pero los analistas del Ieral dicen que para que eso pase, el aumento mensual de precios debería bajar de forma drástica y constante, algo que no se ve en el panorama actual. De hecho, el INDEC va a anunciar la inflación de septiembre, y las consultoras ya anticipan una leve aceleración, que seguiría en octubre.
El mismo optimismo se ve en la proyección del PBI, con un crecimiento del 5,4% para este año y un 5% para el próximo. Para los expertos, cumplir con esto requeriría un crecimiento mensual del 0,45%, cuando en lo que va del año la variación real fue negativa. Y ni hablar del dólar: los valores de $1.325 para diciembre y $1.423 para fines de 2026 que el Gobierno estimó, ya quedaron hechos pelota con la turbulencia financiera de las últimas semanas.
Otro punto que llama la atención es que el presupuesto no contempla una reforma tributaria, algo que el Presidente había prometido para fin de este año. Al contrario, el proyecto prevé aumentar la presión impositiva, con subas en el impuesto a los combustibles y los derechos de importación. Además, tributos distorsivos como los derechos de exportación y el impuesto a los débitos y créditos bancarios seguirán aportando una parte importante del PBI.
En cuanto al gasto, si bien se plantean recortes importantes en transferencias a provincias, bienes y servicios, y subsidios, también se prevén aumentos en inversión pública, universidades y prestaciones de seguridad social. En una mirada más amplia, el gasto nacional para 2026 se ubicaría en el 15% del PBI, un nivel similar al de 2000 y muy por debajo de los picos de 2015 o 2020. Las prestaciones de seguridad social serían la única partida que crecería en términos reales acumulados entre 2023 y 2026.
En definitiva, el Presupuesto 2026 que se empieza a debatir viene cargado de números muy optimistas. Habrá que ver si el Gobierno logra convencer a todos de que estas proyecciones son más que un deseo.