¡Se les acabó la joda! Prohibieron la entrada a la cancha a violentos de Colón por dos años
El Ministerio de Seguridad le puso un freno a tres hinchas de Colón que armaron un quilombo bárbaro en un entrenamiento, donde hasta un juvenil ligó un piedrazo en la cabeza.
Todo empezó cuando un centenar de personas se apareció en el complejo "4 de Junio" mientras el plantel profesional de Colón estaba entrenando. Querían hablar con los dirigentes, pero la cosa se descontroló rapidísimo. Empezaron a tirar bombas de estruendo, piedras y botellas vacías, intentando derribar el portón de entrada.
Ni la Infantería pudo calmarlos. Los agresores siguieron tirando cosas contra los policías y los patrulleros, dejando daños por todos lados. En medio de ese descontrol, que se dio por el mal momento que pasaba el club, un pibe de la Reserva, Kevin Colli, que estaba entrenando con la Primera, se ligó un piedrazo en la cabeza. ¡Una locura!
La policía identificó y detuvo a García, Ortiz y Balcaza por daño calificado y resistencia a la autoridad. Con todas las pruebas en la mesa, la Coordinación de Seguridad en Eventos Masivos pidió que se les aplicara una restricción para ir a la cancha, y la Dirección de Seguridad Deportiva lo aprobó.
Así, por dos años, estos tres no podrán pisar un estadio. La medida busca ponerle un límite a los que van a la cancha a hacer lío, y no a alentar a su equipo. No se guardó nada la ministra Patricia Bullrich, que también aplicó la misma medida a dos hinchas de Independiente por agresiones a dirigentes en un partido contra Banfield.
El objetivo es claro: sacar de las tribunas a los que buscan problemas y no dejan que la gente de bien disfrute del fútbol en paz. Porque el fútbol es pasión, pero no puede ser un campo de batalla.