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RUSSO, ETERNO CAMPEÓN

El adiós a Miguel Ángel Russo: Su legado eterno y el secreto detrás de "Son decisiones", la frase que lo hizo único

El fútbol argentino y mundial despide a un grande. Recordamos la imborrable carrera de Miguel Ángel Russo y desentrañamos el origen de su famosa frase.

El adiós a Miguel Ángel Russo: Su legado eterno y el secreto detrás de "Son decisiones", la frase que lo hizo únicoCrédito: Infobae

El fútbol, y el barrio, están de luto. Nos dejó Miguel Ángel Russo, un técnico que dejó una marca imborrable, no solo en Argentina con el querido Boca, sino también por toda Sudamérica y hasta en Europa. El dolor por su partida se siente fuerte, porque Miguel fue de esos tipos que, sin hacer mucho ruido, lograban cosas grandes.Su carrera fue un golazo, con ascensos clave para Lanús, Estudiantes y Rosario Central, un campeonato con Vélez y esa Copa Libertadores que le dio a Boca en 2007, la última que levantó el Xeneize. Siempre con un perfil tranquilo, lejos de las cámaras y los quilombos mediáticos, Russo se ganó el respeto de todos, desde Racing hasta Colón, dejando un buen recuerdo donde pisaba.Pero si hay algo que lo identificaba, era esa frase que repetía siempre: "son momentos, son decisiones". Muchos se preguntaban de dónde venía, y él mismo lo contó en una de sus últimas charlas con el canal de Boca, charlando mano a mano con los hinchas.Miguel recordó que todo nació allá por 2007, cuando los periodistas lo volvían loco preguntándole por qué no cambiaba el equipo, por qué siempre jugaban los mismos. "Cuando el periodismo me hacía las preguntas por qué esto, por qué lo otro, por qué no cambiaba el equipo. Yo jugaba siempre con el mismo equipo y no había una explicación. Era una sensación que tenía yo como entrenador. Aparte ese equipo quería jugar siempre y permanentemente. Entonces les respondía ‘son decisiones’", explicó.Para Russo, era más que una respuesta rápida. Era su manera de ver el fútbol y la vida. "Uno vive permanentemente tomando decisiones. El fútbol es una actividad cambiante y siempre hay que tomar una elección. Vivo tomando decisiones porque soy entrenador", decía, mostrando que para él, dirigir era eso: elegir y bancarse lo que venga.En sus últimos años, Miguel la peleó como un campeón contra una enfermedad zarpada, enfrentando un cáncer y otras complicaciones graves. A pesar de todo, se puso las pilas y siguió dirigiendo, incluso ganando títulos con Millonarios en Colombia, demostrando una fuerza de voluntad tremenda.Volvió a Boca en su última etapa, pero su salud ya estaba muy delicada. Las internaciones se hicieron frecuentes y el equipo quedó a cargo de su asistente, Claudio Úbeda. Después de una goleada contra Newell"s, el mensaje fue claro: "Queremos dedicarle el triunfo a Miguel que seguramente nos estuvo mirando por televisión... lo queremos mucho, queremos que se ponga bien y le deseamos lo mejor".Nos dejó un hombre que dirigió más de mil partidos y ganó 12 títulos en un montón de países. Como jugador, también dejó su huella con Estudiantes. Su legado de profesionalismo y pasión por el fútbol es inmenso y quedará grabado para siempre en la memoria de todos. Un verdadero grande.

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