Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/68330
Adiós, Miguel Russo

Se fue Miguel Ángel Russo: el técnico campeón que dejó su marca imborrable en el fútbol argentino

El fútbol argentino despide a Miguel Ángel Russo, un verdadero símbolo que supo ser campeón y dejar una huella profunda en Estudiantes, Boca, Central y Lanús. Un luchador hasta el final.

Se fue Miguel Ángel Russo: el técnico campeón que dejó su marca imborrable en el fútbol argentinoCrédito: Infobae

El fútbol argentino está de luto: este miércoles se nos fue Miguel Ángel Russo a los 69 años. Desde los potreros de pibe hasta los bancos de Primera, su vida fue una pelota. Un verdadero apasionado y un ganador nato, con esa estirpe que mamó en su querido Estudiantes. Nos deja un vacío enorme, pero también la forma de sentir el fútbol que les inculcó a todos sus jugadores, siempre con una sabiduría que asombraba.Nacido en Lanús en el "56, Miguel Ángel se enamoró de la redonda de chico. Siendo un adolescente, llegó al club que lo marcó para siempre: Estudiantes de La Plata, la única camiseta que defendió como profesional. Hizo las inferiores y enseguida se sumó al primer equipo, bajo la dirección de una leyenda que sería clave en su vida: Carlos Salvador Bilardo.Fue pieza fundamental en el Estudiantes campeón del Metropolitano "82 y del Nacional "83, batallando en la mitad de la cancha para que brillaran talentos como Sabella, Trobbiani y Ponce. Su entrega era total. Hasta llegó a vestir la camiseta de la Selección, aunque una lesión le jugó una mala pasada y lo dejó afuera del Mundial "86, quizás su dolor más grande como jugador.Colgó los botines y, sin perder el tiempo, a los 33 años se puso el buzo de DT. Lanús le dio la primera oportunidad, un club al que siempre le estuvo agradecido. Agarró un equipo golpeado y, con mucho laburo, lo llevó de nuevo a Primera después de 13 años. Su mano se notó rápido, y hasta regresó a Estudiantes para sacarlo del descenso, formando un equipo que todavía se recuerda.Su carrera como técnico despegó en grande: campeón con Vélez en 2005, y la frutilla del postre, la Copa Libertadores 2007 con Boca, donde Juan Román Riquelme brilló como nunca. Pero si hay un club donde su nombre es sinónimo de amor, es Rosario Central. Tuvo varios ciclos, y en 2023, en su última gran alegría, le dio la Copa de la Liga a los Canallas, un golazo para su gente.En los últimos años, la vida le puso el partido más difícil: una enfermedad que lo tuvo a maltraer. Pero Miguel no se guardó nada y luchó hasta el final, dirigiendo hasta hace poco. Volvió a Boca en 2020 y lo sacó campeón justo antes de la pandemia, y su último gran festejo fue con Central en 2023, demostrando que su magia seguía intacta.Verlo en la cancha en sus últimos tiempos, con el cuerpo cansado pero la mente intacta, era un reflejo de su pasión. Se nos fue un grande, un tipo que respiró fútbol hasta el último suspiro. Hoy lloran los Pinchas, los Canallas y los Xeneizes, pero todo el fútbol argentino lo despide de pie, agradecido por su legado.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias