El ex crack inglés que complicó a la Selección de Maradona, ¡ahora está en bancarrota!
John Barnes, el ídolo inglés que puso a sufrir a la Argentina del "86, se declaró en quiebra con una deuda millonaria. ¿Quién le manejó las finanzas?
¡Qué golpe para el mundo del fútbol! John Barnes, esa leyenda del fútbol inglés que muchos recordarán por haberle hecho pasar un mal rato a nuestra Selección de Maradona en el Mundial del "86, se declaró en bancarrota. El ex futbolista, que hoy tiene 61 años, quedó en la lona después de que su empresa, John Barnes Media Limited, acumulara una deuda que supera los 1.9 millones de dólares. Un verdadero quilombo.La justicia británica, a través del Tribunal Superior, fue quien dictó la quiebra a fines de septiembre, a pedido de la Agencia Tributaria. El detalle de la deuda es de no creer: casi un millón de dólares en impuestos impagos (IVA, seguridad social, retenciones), más de medio millón a otros acreedores y unos cuantos préstamos y gastos de liquidación. ¡Una suma zarpada!No es la primera vez que Barnes la pasa mal con la AFIP de allá. Durante los últimos ocho años, estuvo devolviendo plata para achicar lo que debía. De hecho, en 2023, zafó por poco de otra quiebra al pagar a último momento una factura personal. Pero esta vez no hubo forma, y el aviso oficial salió en la London Gazette, ¡como si nada!El propio Barnes, en un podcast, le puso el pecho a la situación, aunque con un poco de resignación: "Aparte de unas cuantas noches sin dormir, no me ha afectado mucho porque uno ve cómo está el mundo. Hay gente que la pasa mucho peor que yo", dijo. Contó que labura a destajo para juntar unos 12.700 dólares por mes solo para pagarle a Hacienda. "Pensé que ya lo había reducido a un año, así que esto es un golpe", reconoció.Y el ex crack no se guardó nada sobre el origen de su debacle. "Confié en personas equivocadas y fui víctima de engaños", confesó, explicando que perdió entre 1.27 y 1.90 millones de dólares en apenas cuatro años. Un mangazo que se le fue de las manos, considerando que fue el primer jugador inglés en ganar 12.700 dólares por semana en su época de gloria.Después de colgar los botines en el "99, Barnes no se quedó quieto. Fue técnico en varios equipos, trabajó como comentarista y hasta publicó un libro. Se ve que se puso las pilas para seguir generando ingresos, pero el peso de las deudas fue más fuerte.Pero volviendo a la cancha, este moreno potente y desequilibrante la rompió en clubes como Liverpool y Newcastle. Y acá lo recordamos, claro, por el Mundial "86. Entró contra la Argentina de Maradona en cuartos de final y, con sus desbordes, ¡nos puso los pelos de punta! Tiró el centro para el gol de Lineker que nos descontó y nos hizo transpirar hasta el último minuto. Un verdadero dolor de cabeza.Así que ya ven, ni las estrellas del fútbol se salvan de los vivos de siempre o de los problemas con los números. Una historia que nos deja pensando: ¿de qué sirve tanta plata y fama si después, por confiar en cualquiera, terminás con la soga al cuello? ¡Un garrón!