¡Lo que se perdió Galdames! Un empate sin goles que tuvo de todo en el Clásico de Avellaneda
Un clásico de Avellaneda que tuvo de todo menos goles. Pablo Galdames se perdió el triunfo de Independiente en el último suspiro y las defensas se vistieron de héroes.
El Clásico de Avellaneda nos dejó a todos con la boca abierta, pero no por los goles, sino por los que no fueron. Racing e Independiente se sacaron chispas en un 0 a 0 que tuvo de todo, menos la emoción del grito sagrado. Y el que más se va a querer matar es Pablo Galdames, que tuvo la victoria en sus pies en el descuento y la tiró afuera como si nada.Desde el vamos, la Academia arrancó con todo, metiendo presión y generando peligro. ¡A los 30 segundos nomás! Pero ahí apareció Facundo Zabala, el defensor del Rojo, para jugarse la vida y sacar una pelota sobre la línea que era gol cantado. Racing se la jugó, pero el desgaste de la seguidilla de partidos le pasó factura y el ritmo bajó, dándole aire a Independiente.La primera mitad terminó sin que se moviera el marcador. Racing tuvo las más claras, pero la puntería no estaba. Encima, Maravilla Martínez y Zuculini se ligaron una amarilla y tuvieron que caminar por la cuerda floja. La hinchada local, ni lerda ni perezosa, ya le estaba dedicando unos "cariños" al árbitro Nicolás Ramírez cuando se iban al vestuario.En el complemento, el equipo de Gustavo Quinteros se puso las pilas y empezó a emparejar la cosa, generando varias jugadas de riesgo. Y antes de la jugada que nos hizo agarrar la cabeza a todos, el Rojo casi lo gana: un bombazo de Santiago Montiel que Gastón Martirena despejó de la línea, repitiendo la hazaña de Zabala, pero del otro lado. Antes, el arquero Cambeses ya le había ahogado un grito a Cabral.Pero el momento que dejó a todos sin aliento llegó en el minuto 94. Racing, en una pelota parada, quedó mal parado. Independiente, con la cancha libre, armó una contra de manual. Gabriel Ávalos le metió un pase bárbaro a Pablo Galdames, que se fue solito, mano a mano contra el arquero Cambeses. ¡Era el gol de la victoria, la gloria eterna!Y ahí, cuando todos esperábamos la red, Galdames le dio de tres dedos, al primer palo, y la pelota se fue besando el poste. ¡Increíble! El árbitro, sin piedad, ni siquiera dejó sacar del arco y pitó el final. Un empate que dejó a los hinchas de los dos lados con una bronca tremenda y la sensación de que se perdió una oportunidad única.Con este 0 a 0, Racing llegó a 11 puntos en la Zona A y sigue afuera de los puestos de clasificación al Clausura. En la tabla anual, suma 39 y peligra su lugar para la Copa Sudamericana. Un resultado que le complica la vida.Y el Rojo, ni hablar: sigue hundido con 5 puntos en la Zona B y con 34 en la acumulada. Parece que el Clásico de Avellaneda esta vez fue un festival de ocasiones perdidas y defensas heroicas, pero de fútbol... ¡bien gracias! Un verdadero quilombo de chances que se fueron al tacho.