¡Misterio revelado! Encuentran una obra perdida de Raymond Chandler con una embarazada y un piano
Un sketch inédito del maestro del policial negro, Raymond Chandler, salió a la luz. La obra, llena de ironía y confesiones inesperadas, nos sumerge en las inseguridades del escritor.
¡Atención, amantes del buen policial! Se armó un revuelo en el mundo de las letras con un hallazgo que dejó a más de uno con la boca abierta. Apareció un manuscrito inédito del gran Raymond Chandler, el genio detrás de Philip Marlowe, y promete revelar un lado que no conocíamos de este autor. Un verdadero golazo para los que disfrutan de las historias con misterio.La joyita se llama "Nightmare" (Pesadilla) y es un sketch cortito pero zarpado, publicado ahora en The Strand Magazine. Imaginate al propio Chandler encerrado en cana por un crimen que no recuerda haber cometido. En su celda, lo acompañan dos tipos que no conoce, una mujer embarazada que se llama Elsa y, ¡atención!, un piano que hay que tocar acostado después de las nueve de la noche. Sí, leíste bien, un quilombo de locos.Pero la cosa se pone todavía más oscura y rara. En este sueño carcelario, Chandler se entera de su destino fatal: va a recibir una carta, escrita por él mismo, que le va a decir la fecha de su ahorcamiento. Y acá viene lo picante: el autor bromea comparando esa tremenda noticia con la de una carta de rechazo editorial. ¿Te das cuenta? Como si un no de una editorial fuera tan terrible como la condena a muerte.Este tesoro escondido se encontró entre los papeles de Jean Vounder-Davis, que fue su asistente, y se subastó el año pasado. Junto con "Nightmare", también aparecieron su máquina de escribir Olivetti y hasta una lista de 46 cosas que odiaba, entre ellas, ¡las charlas de golf! El editor de The Strand, Andrew F. Gulli, fue quien lo compró y decidió compartirlo con el público.Según Tom Williams, un experto en la vida de Chandler, este manuscrito entra en una categoría especial de notas irónicas y medio locas que el autor dejaba para su asistente. Lo que más le llamó la atención a Williams fue esa comparación con la carta de rechazo. Chandler siempre tiraba la onda de que escribir novelas policiales le salía fácil, que sus primeros cuentos se los aceptaban de una. Pero esta "Pesadilla" nos hace pensar que, quizás, no todo fue tan sencillo.Williams se pregunta si el mito del éxito fácil de Chandler era tan real como lo pintaba, o si en realidad se había comido varios rechazos antes de pegarla. Es imposible saberlo con certeza, pero esta pequeña obra nos deja pensando en las inseguridades y los miedos ocultos de un escritor que, aunque parecía tenerla clara, también lidiaba con sus propios fantasmas. Un reflejo que nos hace sentirlo más cerca, ¿viste?