Francesca Cavallo: ¿Y si los hombres también pudieran mostrar lo que sienten? Un libro que rompe moldes
La autora de "Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes" ahora invita a los pibes a explorar sus emociones sin miedos, buscando deconstruir los estereotipos de género desde chicos. Quiere que sean libres y empáticos.
Conocida por el golazo de "Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes", Cavallo contó que la idea de este nuevo libro le "quedó picando" por las preguntas de los padres en sus giras: "¿Y los varones qué?". Al principio le molestaba, pero cuando nació su sobrino, se dio cuenta de que el reclamo era genuino. Incluso ella misma, al buscarle un regalo, se vio eligiendo algo "de macho" y se preguntó: si ni yo me animo a romper el molde, ¿qué estamos haciendo?
La autora reflexiona que los cuentos clásicos arman un quilombo importante: el príncipe no es un personaje, es una función. Solo sirve para "salvar" a la princesa. Esto, dice, genera relaciones donde la mujer depende del hombre para lo material y el hombre de la mujer para lo emocional. "Si solo nos fijamos en la violencia, pero educamos a los varones igual que siempre, ¿cómo esperamos resultados diferentes?", sentencia.
Para repensar la masculinidad, Cavallo llevó sus historias al espacio exterior. Así, en lugar de hablar de fuerza bruta, invita a los pibes a un viaje hacia su mundo interior, que es "el único verdaderamente infinito". La idea es que sientan que este cambio no los aplasta, sino que los libera, para que la igualdad sea un camino de ida y vuelta para todos.
En Italia, su propuesta ya es un éxito con la comunidad online "Maschi del Futuro", que tiene más de 25 mil personas entre padres, docentes y lectores buscando herramientas para hablar de nuevas masculinidades. Cavallo insiste: esto no es una batalla entre hombres y mujeres, sino una oportunidad para liberarse juntos. Es clave abrir el diálogo y no caer en discursos que nos enfrentan.
El camino no es fácil, hay críticas y resistencias, pero también hombres que, después de escucharla, se conmueven. Cavallo busca generar espacios donde la no violencia sea posible y el diálogo no se corte. Espera que los padres encuentren ejemplos de varones que enfrenten el miedo o el rechazo sin recurrir a la destrucción, algo que todavía es difícil de ver.
"Decirle a un niño que es simple es robarle su mundo interior", asegura. Sin herramientas, la incomunicación o la violencia pueden parecer las únicas salidas. Los chicos, dice, captan el mensaje antes que nadie: una mamá le contó que su hijo, después de leer un cuento, preguntó: "Entonces, el príncipe de La Bella Durmiente estaba equivocado". ¡Zarpado!
Aunque el libro esté dedicado a los varones, Cavallo aclara que es para todos, como "Niñas Rebeldes" también lo fue. Su sueño es que, con el tiempo, el género deje de ser una frontera y cada persona sea simplemente quien quiera ser. Para eso, hay que arrancar el cambio ahora, ofreciendo un refugio donde los pibes puedan vivir la confusión, el miedo y la fragilidad sin tener que rendir cuentas a los viejos estereotipos. Que la duda y la ternura también sean su herencia.