Se prende fuego el dólar: El Banco Central quemó casi todas las reservas y las consultoras ven un quilombo
En solo tres días, el BCRA vendió casi todo lo que había comprado en el año. El mercado está en llamas y no cree que el esquema actual aguante hasta las elecciones.
La economía argentina está que arde y el Banco Central se quedó sin aire. En apenas tres días, la entidad tuvo que vender una cantidad zarpada de dólares, casi todo lo que había logrado juntar durante el año. Estamos hablando de 1.110 millones de verdes que se fueron como agua entre los dedos, ¡y solo el viernes volaron 678 millones!Esto es un golpe duro para las reservas y el mercado ya no se guarda nada: nadie cree que el dólar pueda seguir quieto en la banda que le puso el Gobierno. La "luna de miel" de la confianza se terminó hace rato y las soluciones que intentaron para "maquillar" la situación, como la suba de tasas, quedaron hechas pelota. Parece que las decisiones políticas, sobre todo el armado de listas, le pasaron factura a la economía.Con este panorama, las consultoras económicas ya están tirando sus cartas sobre la mesa. Desde 1816 avisan que "habrá que comprar reservas" y que el tipo de cambio de equilibrio va a estar mucho más arriba del techo actual. Ven muy probable que después de las elecciones el dólar flote sin bandas, como le gustaría al Fondo Monetario Internacional.Fernando Marull, de FMyA, se pregunta si las bandas aguantan hasta octubre. Dice que el BCRA tiene "poder de fuego" pero que la movida será carísima. Si el Gobierno pierde, se viene una devaluación fuerte o reestructurar la deuda. Y Miguel Kiguel, de EconViews, es lapidario: "todas las salidas son costosas", pero estirar este esquema obsoleto es un suicidio. Propone dejar flotar el dólar para que el Central pueda volver a juntar reservas, aunque duela en la inflación.Mientras tanto, el presidente está de viaje en Estados Unidos, buscando un préstamo que podría ayudar a pagar la deuda de casi 10.000 millones de dólares que vence el año que viene. Pero las consultoras advierten que, sin un cambio de rumbo acá, esos dólares no van a hacer milagros. La política, con sus idas y vueltas, complica todo aún más.En definitiva, el Gobierno está en un punto crítico, sin margen para culpar a otros. O se pone las pilas y encara un cambio rápido y contundente, o el mercado lo va a hacer por él, y los costos van a ser mucho más altos. Hoy, la magnitud de la intervención del BCRA es clave, pero el mercado ya apuesta a que la banda cambiaria es insostenible y espera anuncios urgentes.