Isha Escribano: La médica que nos invita a brillar y ser nuestra propia fiesta con "El camino de la aceptación"
Conocé a Isha Escribano, la médica, escritora y yogui que nos trae un mensaje poderoso sobre la aceptación, la felicidad y la importancia de compartir lo que nos hace bien.
Isha Escribano, esa mujer que lo hace todo –médica, escritora, música, instructora de yoga y una gran estudiosa de las culturas orientales–, estuvo de paso por el streaming de Infobae y dejó una frase que nos hizo pensar: "La naturaleza humana es compartir". Acaba de lanzar su nuevo libro, "El camino de la aceptación", y la charla giró sobre cómo encarar la vida.Ella misma cuenta que lo que hace es simplemente devolver al mundo esas herramientas que le sirvieron un montón. "No son cosas que me hayan enseñado en la UBA como médica", aclara, marcando una diferencia entre la medicina tradicional y su enfoque más holístico.De hecho, para Isha, su verdadera vocación de sanar apareció cuando empezó a dar clases de yoga, a enseñar técnicas de respiración o a usar mantras. La música y la escritura de libros también entran en esta filosofía, buscando siempre "llevar luz" a los demás. Al final del día, dice, lo que hacemos es compartir nuestra experiencia humana.Y acá viene lo bueno. Escribano nos tira una: "Si no te aceptás, no te amás, no te abrazás, no vas a estar a gusto con vos mismo". Tanta charla de inclusión y diversidad, explica, se traduce en esto: diversidad es que te inviten a la fiesta, inclusión es que te saquen a bailar. Pero el verdadero "golazo", para ella, es que no te importe nada de eso, ¡que vos seas la fiesta!Su mensaje es claro y potente: el mundo no necesita salvadores. Lo que realmente hace falta es gente que se anime a brillar, que sea feliz de verdad. Porque esa felicidad, asegura, es contagiosa e invita a los demás a recordar que la vida es, al fin y al cabo, una gran celebración.Concluye con una idea que nos deja picando: "La verdadera espiritualidad es cool". Un llamado a vivir con alegría y autenticidad, sin tanta pose, y a encontrar en uno mismo esa chispa que ilumina el camino.