¡Guillermo del Toro le da una vuelta de tuerca a Frankenstein! Olvidate de los tornillos, acá la criatura es una obra de arte
El director mexicano, con tres Oscar en la mochila, nos trae una versión inédita del clásico de Mary Shelley, donde el monstruo es una belleza recién nacida, no un remiendo.
Ahora, su sueño se hizo realidad. Su película "Frankenstein", que llega a los cines el 17 de octubre y a Netflix el 7 de noviembre, promete romper todos los moldes. Acá el monstruo no parece un rejunte de pedazos, sino algo recién nacido, con una pureza que te va a dejar pensando. Olvidate de las cicatrices y los tornillos en el cuello que todos tenemos en la cabeza; Del Toro buscó que tuviera "la translucidez de un alma recién nacida", como si fuera una escultura delicada, no una víctima de un accidente.
Para lograr esto, Del Toro y su equipo, incluyendo a Mike Hill (otro fanático de Frankenstein y diseñador de criaturas), se inspiraron en lugares insospechados. Desde la silueta del vestuario militar de las ilustraciones de Bernie Wrightson hasta la mirada de Christopher Lee, pasando por el aura religiosa del monstruo de Boris Karloff. Pero la clave fue la estatua de San Bartolomé en el Duomo de Milán, donde se ven los músculos y tendones como si la piel estuviera estirada. Mandaron fotos de estatuas de alabastro para definir la paleta de colores del monstruo: marfiles, azules muy pálidos y violetas.
Este Victor Frankenstein, interpretado por el actor Oscar Isaac, no es solo un científico; es un artista. Y la construcción de la criatura se filma casi como un concierto, lejos de las tormentas eléctricas y los efectos visuales típicos. Del Toro quiso detallar cada paso anatómico, dándole una personalidad única a ese proceso de creación. "Es como si estuvieras viendo a Leonard Bernstein dirigir una orquesta", explicó, dejando claro que no es un momento de terror, sino de pura alegría y belleza.
Incluso cuando tuvieron un manso quilombo a nueve semanas de empezar, con Jacob Elordi entrando a último momento para reemplazar a Andrew Garfield como el monstruo, Del Toro no se achicó. Le dijo a su equipo: "No se preocupen, llevamos toda la vida preparándonos para esta película". Es que para él, la creación, incluso la de un monstruo, debe ser un acto bello, casi una danza.
La película va a ser un viaje zarpado, que cuenta la historia de la criatura, su creador y la creación misma. Incluso habrá un registro fotográfico dentro de la trama, con el monstruo sosteniendo una placa de cristal con su propia imagen. Del Toro asegura que nunca se hizo algo así de forma tan completa. ¡Habrá que esperar para ver esta joya!